Cuando el umbral se cruza
Cuando el umbral se cruza,
el aire desciende su manto de esperanza.
Navegan los ruiseñores,
con la espalda al viento,
acompañando unicornios sedientos
de cruzar horizontes,
donde se juntan espectros de almas
que solo piden
un beso sereno de perdón,
aunque no tengan huesos.
Calma la tarde,
y la sonata se oye desde lejos.
La paz es su cetro,
el jardín su nacimiento.
Aquella chiquilla dormida
nace hoy,
fuera del cementerio,
para alegrar corazones
sedientos de chicha calma
que llega de lejos.
Amapolas bailan en circos,
donde saltar y reír
hace salir los silencios
y los gritos que quedaron,
levantando muros de cemento.
Cascabel suena en el horno,
llamando a maitines
para serenar al sereno
que, angustiado, cruzó el maizal
y no halló consuelo:
sus ovejas no le recibieron.
Colosal parque de enredos,
esos cerdos que andan sueltos
y nadie desea ensuciar sus manos
ni comer de ellos.
La vida pone todo en su sitio,
pero tarda tanto,
que nadie le da tiempo
de mostrar cuál era el remedio.
Acunar la saga,
para que la cuerda no ahogue,
y el linaje siga
desenredando su curso:
atravesando mares y cedros,
donde hermandad
es la vida y la muerte,
en el cadalso que aún
anda suelto.
27/07/2025
Dikia©
Cuando el umbral se cruza,
el aire desciende su manto de esperanza.
Navegan los ruiseñores,
con la espalda al viento,
acompañando unicornios sedientos
de cruzar horizontes,
donde se juntan espectros de almas
que solo piden
un beso sereno de perdón,
aunque no tengan huesos.
Calma la tarde,
y la sonata se oye desde lejos.
La paz es su cetro,
el jardín su nacimiento.
Aquella chiquilla dormida
nace hoy,
fuera del cementerio,
para alegrar corazones
sedientos de chicha calma
que llega de lejos.
Amapolas bailan en circos,
donde saltar y reír
hace salir los silencios
y los gritos que quedaron,
levantando muros de cemento.
Cascabel suena en el horno,
llamando a maitines
para serenar al sereno
que, angustiado, cruzó el maizal
y no halló consuelo:
sus ovejas no le recibieron.
Colosal parque de enredos,
esos cerdos que andan sueltos
y nadie desea ensuciar sus manos
ni comer de ellos.
La vida pone todo en su sitio,
pero tarda tanto,
que nadie le da tiempo
de mostrar cuál era el remedio.
Acunar la saga,
para que la cuerda no ahogue,
y el linaje siga
desenredando su curso:
atravesando mares y cedros,
donde hermandad
es la vida y la muerte,
en el cadalso que aún
anda suelto.
27/07/2025
Dikia©