Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Negro=Dark_fairy
Azul=Xuacu.
Se enamoró por descuido
el ingenuo joven mortal,
no es que la chica no lo fuera,
pero no era igual
No puede ser verdad
maldito juego macabro del destino,
me tengo que enamorar
de alguien por ti prohibido.
Mientras el oraba
la doncella jugaba en tinieblas,
y eran pues, rojos y negros
tan diferentes en el atardecer
el la amaba y quería convertirla
en cristiana, apartarla del ''mal camino''
y llevarle a la redención.
Sufriré este getsemani, porque la quiero
pero alzo esta oración, en este atardecer,
que no quiere ver y si decir
que lo que siento por ti, es más que amor,
por eso te ruego Díos, que la conviertas como a mí.
Nunca accedió a ser cambiada,
sería cómo renegar
de su naturaleza vaga,
nunca tuvo ese pensamiento
aunque lo adorara.
Mí sufrir es como negarte, Señor
pero no se si puedo vivir sin ella,
entre su más oscura oscuridad
y mí claridad, pura en versículos.
Alejarme debo, pero me voy sin mí corazón.
Se fue de su vida y la espero en su templo,
sentado en un escalón
lleno de lágrimas puras y desconsuelo,
pero aquella a la que amó, ama, amará,
platicaba de su corazón con gárgolas
quienes la miraban con asombro,
pues era sabido que en esos reinos,
no era posible un amor impuesto.
Tu omnipotencia ha vencido en mí
pero mi vida es un penar entre tus columnas,
heme aquí buscando tú protección en el templo
dónde bese con devoción, la cruz de plata, en el altar.
Paso el tiempo Aquél la miraba désde lejos,
viendo cómo era su atuendo,
llorando casi negro
porque la besaban otros caballeros,
cómo ansiaba ser de ese mundo siniestro
para poseerla y tatuarse con litio sus besos.
Mis lágrimas no son de agua, son perlas negras
Que desgarran mis lagrimales y me duelen
Me duelen en el alma, désde dónde salen
No aguanto, que sea mía y tatuarme su boca.
Sabiendo, suplicando al eterno lo perdonara
por tan impúdicos anhelos,
no lo veía pero llevaba el alma de fuera
con tanto dolor en ese tiempo
y cada día, era lo mismo,
la dueña de su luminosa vida, soñando
con verlo envuelto en satín azulado
y el pobre enamorado
esperando verla en su templo.
Me muero por decirle que si
pero hace años me rendí a el,
quisiera morir y resucitar en ella
clamo tu comprensión, mis pensamientos,
mi devoción son tuyos Y en ti seguiré
pero el amor, siempre será de ella.
espero tu perdón, no esperes mi arrepentimiento.
Pero nunca fue, nunca sucedió
siguieron en sus opuestos,
la niña de cabellos negros
se encontró un verdadero amor honesto,
el cristiano aún deambula limosneando sus manos
y en su cabeza, se filtra un oscuro deseo...
Azul=Xuacu.
Se enamoró por descuido
el ingenuo joven mortal,
no es que la chica no lo fuera,
pero no era igual
No puede ser verdad
maldito juego macabro del destino,
me tengo que enamorar
de alguien por ti prohibido.
Mientras el oraba
la doncella jugaba en tinieblas,
y eran pues, rojos y negros
tan diferentes en el atardecer
el la amaba y quería convertirla
en cristiana, apartarla del ''mal camino''
y llevarle a la redención.
Sufriré este getsemani, porque la quiero
pero alzo esta oración, en este atardecer,
que no quiere ver y si decir
que lo que siento por ti, es más que amor,
por eso te ruego Díos, que la conviertas como a mí.
Nunca accedió a ser cambiada,
sería cómo renegar
de su naturaleza vaga,
nunca tuvo ese pensamiento
aunque lo adorara.
Mí sufrir es como negarte, Señor
pero no se si puedo vivir sin ella,
entre su más oscura oscuridad
y mí claridad, pura en versículos.
Alejarme debo, pero me voy sin mí corazón.
Se fue de su vida y la espero en su templo,
sentado en un escalón
lleno de lágrimas puras y desconsuelo,
pero aquella a la que amó, ama, amará,
platicaba de su corazón con gárgolas
quienes la miraban con asombro,
pues era sabido que en esos reinos,
no era posible un amor impuesto.
Tu omnipotencia ha vencido en mí
pero mi vida es un penar entre tus columnas,
heme aquí buscando tú protección en el templo
dónde bese con devoción, la cruz de plata, en el altar.
Paso el tiempo Aquél la miraba désde lejos,
viendo cómo era su atuendo,
llorando casi negro
porque la besaban otros caballeros,
cómo ansiaba ser de ese mundo siniestro
para poseerla y tatuarse con litio sus besos.
Mis lágrimas no son de agua, son perlas negras
Que desgarran mis lagrimales y me duelen
Me duelen en el alma, désde dónde salen
No aguanto, que sea mía y tatuarme su boca.
Sabiendo, suplicando al eterno lo perdonara
por tan impúdicos anhelos,
no lo veía pero llevaba el alma de fuera
con tanto dolor en ese tiempo
y cada día, era lo mismo,
la dueña de su luminosa vida, soñando
con verlo envuelto en satín azulado
y el pobre enamorado
esperando verla en su templo.
Me muero por decirle que si
pero hace años me rendí a el,
quisiera morir y resucitar en ella
clamo tu comprensión, mis pensamientos,
mi devoción son tuyos Y en ti seguiré
pero el amor, siempre será de ella.
espero tu perdón, no esperes mi arrepentimiento.
Pero nunca fue, nunca sucedió
siguieron en sus opuestos,
la niña de cabellos negros
se encontró un verdadero amor honesto,
el cristiano aún deambula limosneando sus manos
y en su cabeza, se filtra un oscuro deseo...