Creí que sentiría alivio, pero fue peor... el amanecer trajo como resultado un dolor de cabeza superior a los decibeles tolerables por el estadio Azteca. No se diga la sensación en la boca a chicle pastoso, derretido entre los dientes y adherido a la lengua.
Si a eso sumamos el temblor de rodillas, que al estirarlas parecían tablillas y simplemente no respondían.
En la prisa confundí el baño con la cocina... de la cual me sacaron a toda prisa con la gentileza de un mazo de voces en mi cabeza.
Perdón... toda esta reseña es el resultado de combinar aspirinas, antiácido, coca-cola (de dieta claro), café y bicarbonato de sodio...
Si esto es una cruda médica... ¿cómo será la cruda tequilera?...
Mejor no experimento.
Si a eso sumamos el temblor de rodillas, que al estirarlas parecían tablillas y simplemente no respondían.
En la prisa confundí el baño con la cocina... de la cual me sacaron a toda prisa con la gentileza de un mazo de voces en mi cabeza.
Perdón... toda esta reseña es el resultado de combinar aspirinas, antiácido, coca-cola (de dieta claro), café y bicarbonato de sodio...
Si esto es una cruda médica... ¿cómo será la cruda tequilera?...
Mejor no experimento.