EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
I
Corazón negro que asolas
las demacradas calles
de ansiedades matutinas.
Te confieso,
que temo a la oscuridad infernal del 2000 y más;
esa que se apoderó de la muerte del ocaso
del quiebre de las 6 de la tarde
y hasta amanecer,
y no dejó esquina virgen, ni recoveco en el barrio
donde no salga un alma penando,
tras las gotas de rojos ferrosos
que se vertieron en su brutal despedida.
II
Faros tenues, penumbrosos rincones,
faros sin luz y ha escondidas
la írrita capucha de impunidad
que gravita en la noche
cuan libélulas rasantes del lago,
cazador de instantes….. de almas
tigre de agazapo y zarpazo,
dopado con el hedor putrefacto
de una ciudad que se descompone, saprofitamente,
y claudica ante el delito.
III
¿Quién?...si no yo,
se retrotrae a los 80´ de amaneceres
de cañas y putas
de peleas en los burdeles, de gatos pardos,
de trifulcas en bares de mala muerte y botellas
a lo sumo……
que volaban por los aires acompañadas de gritos
y luego bebidas en la calle,
y abrazos de amigos borrachos, pero amigos
que te acompañaban a la parada,
y ha tu casa algunas veces…..
eran tiempos sin plomos, de pocos muertos.
Remembranzas llevo
en la botija de la memoria,
de las divinas chinitas
que entre tragos y bailes me permitían acariciar
sus rostros reflejados
en pozos callejeros, en parabrisas, en retrovisores;
chinitas
que me permitieron conservar grabadas
sus caras fotogénicas,
de indiscutibles encantos joviales.
Recuerdos,
del azul oscuro en el cielo empreñado de estrellas
que llegada las 4 de la madrugada
se dedicaba a perseguir al alba
auscultando en el horizonte al silente sol que se aproximaba.
IV
A lo lejos veo aquellos tiempos
y los caminos que se perdían
en las perspectivas serpenteantes
de los pasos míos al cruzar los puentes y las calles
de una Caracas
que en augusta de un alba que precedía la noche
y en completo silencio,
iluminaba las cúspides verdosas del Warairarepano, otrora Ávila
y las azoteas de los mas altos edificios,
ajenos todos al fatídico delito
que de ha poco a poco, se acercaba.
V
Llegó como ladrón en la noche, silente
- todo está escrito -
no proveímos, no avizoramos,
quizás, hicimos caso omiso al paso
que pausado y seguro se abalanzaba
sobre una sociedad ilusa,
desarmada, enamorada de sus encantos.
Funcionarios, uniformados y esbirros, contaminados,
sedientos de bienestares ajenos,
incapaces de cumplir sus sueños, se asociaron
y crearon legiones
bajo el mandato titiritero de quien les manipula
y engaña
a menester de su beneficio,
sus hijos fueron las primeras semillas podridas
que devinieron en mas…y mas
hasta el incontrolable hoy
donde una minúscula sociedad inmune, salvada,
a gritos pide le protejan.
VI
Corazón negro que asolas
y haces de cripta mi Caracas,
jamás tanta sangre se ha vertido…..derramado,
en manos del protervo
de injusta causa, del idealismo corrompido
por la nefasta cualidad de la avaricia
y las drogas que les consumen.
Y no me digan, ¡Carajo!
que no saben lo que pasa
- por que así, tal el Guaire amenaza
y se prevé lo que a su camino arrasa;
pues allí, fuera de tu casa
hijos de la patria y foráneos,
se matan
entre delirios urbanos
y vicios de estos tiempos, proclives por libertinajes extraños.
VII
Un grano de arena, propongamos,
moral y cívica, retornen a la escuela…seamos ciudadanos,
nuevos rumbos hagamos
con chicos sanos alejados
del consumismo que atrapados nos lleva,
ineluctablemente palo abajo.
Salvemos de ésta sociedad, lo mas granado,
lo exquisito de bondad, honor, honra y trabajo
y las manzanas de las discordias, ya podridas
remitamos al recóndito ¡Coño!....¡Carajo!.
EPEV-Poerrante. C08/07/12- T09/07/12
Corazón negro que asolas
las demacradas calles
de ansiedades matutinas.
Te confieso,
que temo a la oscuridad infernal del 2000 y más;
esa que se apoderó de la muerte del ocaso
del quiebre de las 6 de la tarde
y hasta amanecer,
y no dejó esquina virgen, ni recoveco en el barrio
donde no salga un alma penando,
tras las gotas de rojos ferrosos
que se vertieron en su brutal despedida.
II
Faros tenues, penumbrosos rincones,
faros sin luz y ha escondidas
la írrita capucha de impunidad
que gravita en la noche
cuan libélulas rasantes del lago,
cazador de instantes….. de almas
tigre de agazapo y zarpazo,
dopado con el hedor putrefacto
de una ciudad que se descompone, saprofitamente,
y claudica ante el delito.
III
¿Quién?...si no yo,
se retrotrae a los 80´ de amaneceres
de cañas y putas
de peleas en los burdeles, de gatos pardos,
de trifulcas en bares de mala muerte y botellas
a lo sumo……
que volaban por los aires acompañadas de gritos
y luego bebidas en la calle,
y abrazos de amigos borrachos, pero amigos
que te acompañaban a la parada,
y ha tu casa algunas veces…..
eran tiempos sin plomos, de pocos muertos.
Remembranzas llevo
en la botija de la memoria,
de las divinas chinitas
que entre tragos y bailes me permitían acariciar
sus rostros reflejados
en pozos callejeros, en parabrisas, en retrovisores;
chinitas
que me permitieron conservar grabadas
sus caras fotogénicas,
de indiscutibles encantos joviales.
Recuerdos,
del azul oscuro en el cielo empreñado de estrellas
que llegada las 4 de la madrugada
se dedicaba a perseguir al alba
auscultando en el horizonte al silente sol que se aproximaba.
IV
A lo lejos veo aquellos tiempos
y los caminos que se perdían
en las perspectivas serpenteantes
de los pasos míos al cruzar los puentes y las calles
de una Caracas
que en augusta de un alba que precedía la noche
y en completo silencio,
iluminaba las cúspides verdosas del Warairarepano, otrora Ávila
y las azoteas de los mas altos edificios,
ajenos todos al fatídico delito
que de ha poco a poco, se acercaba.
V
Llegó como ladrón en la noche, silente
- todo está escrito -
no proveímos, no avizoramos,
quizás, hicimos caso omiso al paso
que pausado y seguro se abalanzaba
sobre una sociedad ilusa,
desarmada, enamorada de sus encantos.
Funcionarios, uniformados y esbirros, contaminados,
sedientos de bienestares ajenos,
incapaces de cumplir sus sueños, se asociaron
y crearon legiones
bajo el mandato titiritero de quien les manipula
y engaña
a menester de su beneficio,
sus hijos fueron las primeras semillas podridas
que devinieron en mas…y mas
hasta el incontrolable hoy
donde una minúscula sociedad inmune, salvada,
a gritos pide le protejan.
VI
Corazón negro que asolas
y haces de cripta mi Caracas,
jamás tanta sangre se ha vertido…..derramado,
en manos del protervo
de injusta causa, del idealismo corrompido
por la nefasta cualidad de la avaricia
y las drogas que les consumen.
Y no me digan, ¡Carajo!
que no saben lo que pasa
- por que así, tal el Guaire amenaza
y se prevé lo que a su camino arrasa;
pues allí, fuera de tu casa
hijos de la patria y foráneos,
se matan
entre delirios urbanos
y vicios de estos tiempos, proclives por libertinajes extraños.
VII
Un grano de arena, propongamos,
moral y cívica, retornen a la escuela…seamos ciudadanos,
nuevos rumbos hagamos
con chicos sanos alejados
del consumismo que atrapados nos lleva,
ineluctablemente palo abajo.
Salvemos de ésta sociedad, lo mas granado,
lo exquisito de bondad, honor, honra y trabajo
y las manzanas de las discordias, ya podridas
remitamos al recóndito ¡Coño!....¡Carajo!.
EPEV-Poerrante. C08/07/12- T09/07/12
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