Bashiro
Poeta recién llegado
Cuantas veces dudé de la sustancia
que, sin querer, compone mis pensamientos,
en calma, esperando el cenit de mi existencia,
la inopia de mis ardores, el sentir de mis desechos,
el más futre de mis anhelos
Es verdad que alguna vez,
en la umbría de mi naturaleza,
corté las alas de la mariposa que comprime mis pasiones,
sintiéndome superior, ¡dulce sacrilegio a mi cordura!
La súbita liberación de mi ignorancia,
es sólo la indemnización de una tontería,
el sinuoso asomo de una esperanza tardía,
que sin piedad arrojó mi musa a un acto de arrogancia
En un futuro incierto, quizás,
aquel vespertino color me vuelva a pintar,
y yo, el reacio que he sido, volveré a volar,
la ignorancia mis deseos volverá a sojuzgar
que, sin querer, compone mis pensamientos,
en calma, esperando el cenit de mi existencia,
la inopia de mis ardores, el sentir de mis desechos,
el más futre de mis anhelos
Es verdad que alguna vez,
en la umbría de mi naturaleza,
corté las alas de la mariposa que comprime mis pasiones,
sintiéndome superior, ¡dulce sacrilegio a mi cordura!
La súbita liberación de mi ignorancia,
es sólo la indemnización de una tontería,
el sinuoso asomo de una esperanza tardía,
que sin piedad arrojó mi musa a un acto de arrogancia
En un futuro incierto, quizás,
aquel vespertino color me vuelva a pintar,
y yo, el reacio que he sido, volveré a volar,
la ignorancia mis deseos volverá a sojuzgar