Armando Gómez
Poeta recién llegado
Cracken de hondo,
Musa Elevada
Oscuridad de labia, sobria y hastiada
Luz de mirada, ebria y fluida
Sácame de aquí, que ya no tengo palabra.
Me secuestró el silencio y su susurrar todo, dejar que el límite de la interpretación pase de polo,
y lo entienda hasta el mineral más puro
Sensor cardíaco,
diamante enterrado en el lodo,
espacio donde se revuelca el talento indigno
Litúrgico y palpable
Cómico y firme
Áspero e individual
Triste y ciego
Mis ideas no se alinean como antes
Coordenadas huecas
sin ambición, segundo a segundo
Obviando la escalera al cielo, como un pichón rebelde
Vendiendo mi infierno como mansión, para alquilar una choza en el cielo
Puerta resplandeciente,
timbre robado
Mesa interminable,
etéreo bohemio.
Pidiendo sobras de nubes,
para que mi depresión sea mi próximo ascenso
Y si no me aceptan,
toca bailar en el limbo,
iluminar la nada con colores de fiesta
Deslumbre del pensamiento primitivo
Ley hermética del ritmo,
droga de alma
Porque cuando la tortura es rutinaria, el brujo pide 2 tazas de guillotina
La boca sangrante, cantando mantras al amor, cayendo en papeles que no terminan
Sólo cuando se termine, sabremos que no empezamos
Corroer del enfermo flexible, volviendo
al principio
y aterrizando cual cuervo en la cima del fin,
cerrando los ojos y sacando las plumas albinas
Alas mentales
Nuestras neuronas son,
Botes repletos de flores de loto, toque bello de la oz ,
muerte interna
Río de bilis, calvario de la conciencia
que no entiende su materialización
Que parece no moverse, porque van demasiado rápido
Como un cuadro plasmado en mis heridas, la belleza de las miserias del trópico
Cosmos caliente
Donde mis lágrimas siembran el jardín en la vida de mis amores lejanos
Pacto con la serpiente y su radar instintivo, que deja vestigios zigzagueantes
para
soltar su energía de vitalidad acorazada.
Razón y logro
Del ogro que se mira como Príncipe, para surfear con más estilo en el barro, y forjar en cada huella una vasija nueva
Monumento a la utilidad de su vacío, tan nada particular como necesario
Agua de ritos, páginas del mar...
MAR
Símbolo más cercano de la inmensidad del lenguaje propio
Como el placer exacerbado,
Como la tristeza de sonrisa sincera
Azúcar de una salsa,
blues de rabia latina, ofrece serenatas de lunas rojas
Con tanta sal, que el mundo es un sasón esférico
Y el círculo es tan infinito , que la hipertensión es inimaginable
Por eso la ebriedad fue testimonio
El insonmio ebriedad,
de hogar y dialéctica
"Hogar"
establo de las ovejas,
disfraces de monstruos épicos,
El león ennegrecido juega con la lana
"Dialéctica"
Panteón de asfalto, concreto y ramas humeantes
Colegio inmenso, popularidad de imagen
Imagen, principio de poesía
Selvas nuevas, dice mi melena que se mueve en cada escrito
Cárceles nuevas, dice mi colmillo que se pule en cada escrito.
Musa Elevada
Oscuridad de labia, sobria y hastiada
Luz de mirada, ebria y fluida
Sácame de aquí, que ya no tengo palabra.
Me secuestró el silencio y su susurrar todo, dejar que el límite de la interpretación pase de polo,
y lo entienda hasta el mineral más puro
Sensor cardíaco,
diamante enterrado en el lodo,
espacio donde se revuelca el talento indigno
Litúrgico y palpable
Cómico y firme
Áspero e individual
Triste y ciego
Mis ideas no se alinean como antes
Coordenadas huecas
sin ambición, segundo a segundo
Obviando la escalera al cielo, como un pichón rebelde
Vendiendo mi infierno como mansión, para alquilar una choza en el cielo
Puerta resplandeciente,
timbre robado
Mesa interminable,
etéreo bohemio.
Pidiendo sobras de nubes,
para que mi depresión sea mi próximo ascenso
Y si no me aceptan,
toca bailar en el limbo,
iluminar la nada con colores de fiesta
Deslumbre del pensamiento primitivo
Ley hermética del ritmo,
droga de alma
Porque cuando la tortura es rutinaria, el brujo pide 2 tazas de guillotina
La boca sangrante, cantando mantras al amor, cayendo en papeles que no terminan
Sólo cuando se termine, sabremos que no empezamos
Corroer del enfermo flexible, volviendo
al principio
y aterrizando cual cuervo en la cima del fin,
cerrando los ojos y sacando las plumas albinas
Alas mentales
Nuestras neuronas son,
Botes repletos de flores de loto, toque bello de la oz ,
muerte interna
Río de bilis, calvario de la conciencia
que no entiende su materialización
Que parece no moverse, porque van demasiado rápido
Como un cuadro plasmado en mis heridas, la belleza de las miserias del trópico
Cosmos caliente
Donde mis lágrimas siembran el jardín en la vida de mis amores lejanos
Pacto con la serpiente y su radar instintivo, que deja vestigios zigzagueantes
para
soltar su energía de vitalidad acorazada.
Razón y logro
Del ogro que se mira como Príncipe, para surfear con más estilo en el barro, y forjar en cada huella una vasija nueva
Monumento a la utilidad de su vacío, tan nada particular como necesario
Agua de ritos, páginas del mar...
MAR
Símbolo más cercano de la inmensidad del lenguaje propio
Como el placer exacerbado,
Como la tristeza de sonrisa sincera
Azúcar de una salsa,
blues de rabia latina, ofrece serenatas de lunas rojas
Con tanta sal, que el mundo es un sasón esférico
Y el círculo es tan infinito , que la hipertensión es inimaginable
Por eso la ebriedad fue testimonio
El insonmio ebriedad,
de hogar y dialéctica
"Hogar"
establo de las ovejas,
disfraces de monstruos épicos,
El león ennegrecido juega con la lana
"Dialéctica"
Panteón de asfalto, concreto y ramas humeantes
Colegio inmenso, popularidad de imagen
Imagen, principio de poesía
Selvas nuevas, dice mi melena que se mueve en cada escrito
Cárceles nuevas, dice mi colmillo que se pule en cada escrito.