Alfonso Torres
Poeta recién llegado
La linda luz rentada
me acomoda los cojones
los perros como querubines
los niños gatos con calma
las viejas son del museo
las niñas van para el cine.
Caminando solo
sin rumbo trazado
se caen los avisos
de la mentira pomposa
te busco y te busco
y te sigo buscando
Me encontre con tus piernas
corriendo presurosas
corriendo hacia el centro
calcinadas por la prisa
corriendo, corriendo, corriendo.
Nadie entiende las razones
los monos cuelgan del techo
radios volando en el humo
libros perdidos al ruedo,
profesores que no enseñan
escritores que no escriben.
Tengo sangre en los tinteros
para escribir mis memorias,
tengo rabia en las pestañas
para lanzartela a los ojos.
Hoy que todos andan locos
bailemos vals en la calle.
De la meta me escape
corriendo hacia el centro llegue
huyendo sin final mori;
siempre asi fue
como un fugitivo.
La vida igual a cero
la suma es puro cuento
huyamos con las pilas
bien puestas en el empeño.
Ahora que me levanto
los niños son puro ceño
la ira es buena letrina;
vamos todos al potrero
y adiestremos a las yeguas.
Corriendo se fue al paredon
hasta el centro el mismo grito
mis manos son un choclon.
Corriendo hacia el centro me voy
siempre voy, voy...
me acomoda los cojones
los perros como querubines
los niños gatos con calma
las viejas son del museo
las niñas van para el cine.
Caminando solo
sin rumbo trazado
se caen los avisos
de la mentira pomposa
te busco y te busco
y te sigo buscando
Me encontre con tus piernas
corriendo presurosas
corriendo hacia el centro
calcinadas por la prisa
corriendo, corriendo, corriendo.
Nadie entiende las razones
los monos cuelgan del techo
radios volando en el humo
libros perdidos al ruedo,
profesores que no enseñan
escritores que no escriben.
Tengo sangre en los tinteros
para escribir mis memorias,
tengo rabia en las pestañas
para lanzartela a los ojos.
Hoy que todos andan locos
bailemos vals en la calle.
De la meta me escape
corriendo hacia el centro llegue
huyendo sin final mori;
siempre asi fue
como un fugitivo.
La vida igual a cero
la suma es puro cuento
huyamos con las pilas
bien puestas en el empeño.
Ahora que me levanto
los niños son puro ceño
la ira es buena letrina;
vamos todos al potrero
y adiestremos a las yeguas.
Corriendo se fue al paredon
hasta el centro el mismo grito
mis manos son un choclon.
Corriendo hacia el centro me voy
siempre voy, voy...