Junior O.
Poeta asiduo al portal
¡Corre! amada mía. ¡Corre! Hacia la cima.
¡Corre! a la colina lejos del dolor por su lejanía.
¡Corre! donde el agua es mas cristalina.
¡Corre! sobre las praderas donde empieza el día.
¡Corre! que la noche asecha a lo lejo.
Córrele a las lagrimas, córrele a los miedos.
¡Corre! sin mirar atrás, los demás avanzan.
¡Corre! porque todos ellos te darán la espalda.
¡Corre! que correr mi bien no es cobardía.
¡Corre! que de que te vale parecer valiente y peder tú vida. ¡Corre! que los sueños se te escapan como estrellas que se esfuman. ¡Córre! libre como el colibri que vuela sobre los rios y llanuras.
¡Corre! que tus enemigos querrán verte estancada. ¡Corre! no seas necea que el que a de amarte correrá a tú lado. ¡Corre! que no te distraigan las frivolidades de este mundo. ¡Corre! mi hija ¡Corre! porque solo seras joven un segundo.
¡Corre! a la colina lejos del dolor por su lejanía.
¡Corre! donde el agua es mas cristalina.
¡Corre! sobre las praderas donde empieza el día.
¡Corre! que la noche asecha a lo lejo.
Córrele a las lagrimas, córrele a los miedos.
¡Corre! sin mirar atrás, los demás avanzan.
¡Corre! porque todos ellos te darán la espalda.
¡Corre! que correr mi bien no es cobardía.
¡Corre! que de que te vale parecer valiente y peder tú vida. ¡Corre! que los sueños se te escapan como estrellas que se esfuman. ¡Córre! libre como el colibri que vuela sobre los rios y llanuras.
¡Corre! que tus enemigos querrán verte estancada. ¡Corre! no seas necea que el que a de amarte correrá a tú lado. ¡Corre! que no te distraigan las frivolidades de este mundo. ¡Corre! mi hija ¡Corre! porque solo seras joven un segundo.
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