Emanuel seydoux
Poeta recién llegado
A paso indiferente una sombra
chasquea, y entre las palmas
de sus manos un espejo negro
absorve la vida que no vive,
le seduce a zambullirse
en la frivolidad y lo abstracto,
confinando al ingenuo
a una libertad de grilletes.
Su fatua luz de nieve
es la regente que lo instiga
a inclinar su cabeza,
a hundir la mirada en vidrio,
relegándolo del cielo, el mar,
los bosques y los ríos,
los parques, la piel, los abrazos,
las sanguineas conexiones que laten.
chasquea, y entre las palmas
de sus manos un espejo negro
absorve la vida que no vive,
le seduce a zambullirse
en la frivolidad y lo abstracto,
confinando al ingenuo
a una libertad de grilletes.
Su fatua luz de nieve
es la regente que lo instiga
a inclinar su cabeza,
a hundir la mirada en vidrio,
relegándolo del cielo, el mar,
los bosques y los ríos,
los parques, la piel, los abrazos,
las sanguineas conexiones que laten.
E. Seydoux
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