romaguce
Poeta recién llegado
Converso conmigo mismo y no se como responderme, pero, ¿alguna vez di respuesta a la razón de mis reclamos?, es confuso saberlo, mi mudez se alimenta del silencio entrecortado de mis meditaciones y la saliva que guarda es solo para humedecer lo reseco de su dolor.
Ya es tarde para tratar de hacerme escuchar, las palabras las cambie por un poco de calor y vino y ahora desde hace mucho, ya me acostumbre al sobrio frio del sigilo.
Conversando conmigo mismo, me doy cuenta que aun estoy aquí, recóndito en la afonía de mis delirios.
Ya es tarde para tratar de hacerme escuchar, las palabras las cambie por un poco de calor y vino y ahora desde hace mucho, ya me acostumbre al sobrio frio del sigilo.
Conversando conmigo mismo, me doy cuenta que aun estoy aquí, recóndito en la afonía de mis delirios.