• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Con una rosa entre los dientes

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Para qué tu ausencia entre los robles?
¿Para qué las tumbas crecientes de la metanfetamina?
Si ya he destruido el témpano de los ángeles,
ya lo hice, amor.

El azar intenta formar obeliscos con los restos de mi naufragio.
Un péndulo de queroseno es siempre la lengua de los cipreses,
la obtusa lengua del tiempo descarrilada como saliva de olvido
que hace fosforecer a los cañaverales crecidos sobre ruinas de una factoría de aceite.
Allí bailan chicas anoréxicas, y hay un refugio de los cormoranes
que puede abarcar la dimensión del espanto.
Bailan frenéticamente, y se hieren la espalda
las chicas y los cormoranes.

Oh, camina. Camina como un signo de abandono por la piel de los jabalíes,
como una rótula del recuerdo que encuentra la palabra MADRE
para desmenuzarla.
Camina como el ente de los olmos, amor
hacia un aguacero de hachas.
Deja de escribir tu carta de balbuceos
y camina, de una puta vez, por los últimos railes del perdón
que llevan a la locura, donde te espero con una rosa entre los dientes.
 
¿Para qué tu ausencia entre los robles?
¿Para qué las tumbas crecientes de la metanfetamina?
Si ya he destruido el témpano de los ángeles,
ya lo hice, amor.

El azar intenta formar obeliscos con los restos de mi naufragio.
Un péndulo de queroseno es siempre la lengua de los cipreses,
la obtusa lengua del tiempo descarrilada como saliva de olvido
que hace fosforecer a los cañaverales crecidos sobre ruinas de una factoría de aceite.
Allí bailan chicas anoréxicas, y hay un refugio de los cormoranes
que puede abarcar la dimensión del espanto.
Bailan frenéticamente, y se hieren la espalda
las chicas y los cormoranes.

Oh, camina. Camina como un signo de abandono por la piel de los jabalíes,
como una rótula del recuerdo que encuentra la palabra MADRE
para desmenuzarla.
Camina como el ente de los olmos, amor
hacia un aguacero de hachas.
Deja de escribir tu carta de balbuceos
y camina, de una puta vez, por los últimos railes del perdón
que llevan a la locura, donde te espero con una rosa entre los dientes.

Variaciones que se disponen entre el grito invencible de las sensaciones.
un poema lleno de sustancia acontecida que se hace esbozo para una
disyuntiva de lineas exhuberantes. felicidades, como siempre magico.
luzyabsenta
 
¿Para qué tu ausencia entre los robles?
¿Para qué las tumbas crecientes de la metanfetamina?
Si ya he destruido el témpano de los ángeles,
ya lo hice, amor.

El azar intenta formar obeliscos con los restos de mi naufragio.
Un péndulo de queroseno es siempre la lengua de los cipreses,
la obtusa lengua del tiempo descarrilada como saliva de olvido
que hace fosforecer a los cañaverales crecidos sobre ruinas de una factoría de aceite.
Allí bailan chicas anoréxicas, y hay un refugio de los cormoranes
que puede abarcar la dimensión del espanto.
Bailan frenéticamente, y se hieren la espalda
las chicas y los cormoranes.

Oh, camina. Camina como un signo de abandono por la piel de los jabalíes,
como una rótula del recuerdo que encuentra la palabra MADRE
para desmenuzarla.
Camina como el ente de los olmos, amor
hacia un aguacero de hachas.
Deja de escribir tu carta de balbuceos
y camina, de una puta vez, por los últimos railes del perdón
que llevan a la locura, donde te espero con una rosa entre los dientes.

Es curioso... adentrarse en tu laberinto y ver a través de los límites con más claridad que a cielo abierto. Tus poemas envuelven mi mente haciéndola lúcida en el caos de los imposibles, es curioso...
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba