versus
Poeta recién llegado
CON TONO DE ELEGÍA ( A Miguel Hernández )
Poblado de limón el cementerio,
de aulagas que se nutren por costados
abiertos a los cielos, al silencio,
la tierra ya te habita irremediablemente.
Por el asul limpísimo, una nube;
diadema de esperanzas y preguntas,
que tú podrías solo con quererlo
hacer llorar en precio de instante.
Este postrer con corona, con el vuelo
de un suspiro de tarde de campanas
- que por tí, son por tí, que doblan tristes -,
Sin prisa ahora coge, de su aroma,
con los ojos abiertos a la nada
una vez más. Sí, tú: Miguel Hernández.