Maroc
Alberto
La sobra te espera encendida,
suele venir en autobús,
cargada de nubes caleidoscópicas,
he vuelto a descubrir
para ti y el maquillaje
un mundo esquizofrénico
y metafórico entre los libros
dedicados a las mariposas especiales
que asesinan los conceptos
básicos de la adjudicatura
entre ponchos berreando
en el mar de copas metálicas
aparecidas junto a los ruiseñores
del manto de la bruja
colocado casi como un pubis,
poniendo palabras inconexas
junto al bulto maduro
sostenido básicamente
a base de piruletas y pizpiretas
sin conocimientos traídas
tras lo punk e imposible
supuesto por los odontólogos;
intransigentes paridos
en la manifestación
dedicada una única vez
contra los artilugios
de audacia contundente,
contentos desde la noche
ante los túmulos atómicos
que traen la impureza partida
desde los boleros cubanos
ante indispuestas peras tontas
y rudas como capas de cristales madereros
traídos para comer
según su aspecto fantasmagórico
sin obras actuantes
sobre montones de plástico
vacío, cargado, sustitutivo
y confeso,
parece acabarse la levedad,
los ojos agudos,
el ano que alberga la cucaracha
por el viento del mar confundido
latiendo al Sur,
tendremos sed,
pescado,
pecado,
intransigentes y montones
de proyectiles de plutonio
destruyendo algún
país en guerra enrojecido
en el reloj,
eso es otro ósculo;
habrá infieles acurrucados,
es decir,
el impuesto y los abismos
que traen
rotos por cuentos incontables;
cardiogramas y mofetas
a Neptuno,
lo que nunca podrás
averiguar con tus hábitos
de suela de zapatilla
es como se pule esta historia.
suele venir en autobús,
cargada de nubes caleidoscópicas,
he vuelto a descubrir
para ti y el maquillaje
un mundo esquizofrénico
y metafórico entre los libros
dedicados a las mariposas especiales
que asesinan los conceptos
básicos de la adjudicatura
entre ponchos berreando
en el mar de copas metálicas
aparecidas junto a los ruiseñores
del manto de la bruja
colocado casi como un pubis,
poniendo palabras inconexas
junto al bulto maduro
sostenido básicamente
a base de piruletas y pizpiretas
sin conocimientos traídas
tras lo punk e imposible
supuesto por los odontólogos;
intransigentes paridos
en la manifestación
dedicada una única vez
contra los artilugios
de audacia contundente,
contentos desde la noche
ante los túmulos atómicos
que traen la impureza partida
desde los boleros cubanos
ante indispuestas peras tontas
y rudas como capas de cristales madereros
traídos para comer
según su aspecto fantasmagórico
sin obras actuantes
sobre montones de plástico
vacío, cargado, sustitutivo
y confeso,
parece acabarse la levedad,
los ojos agudos,
el ano que alberga la cucaracha
por el viento del mar confundido
latiendo al Sur,
tendremos sed,
pescado,
pecado,
intransigentes y montones
de proyectiles de plutonio
destruyendo algún
país en guerra enrojecido
en el reloj,
eso es otro ósculo;
habrá infieles acurrucados,
es decir,
el impuesto y los abismos
que traen
rotos por cuentos incontables;
cardiogramas y mofetas
a Neptuno,
lo que nunca podrás
averiguar con tus hábitos
de suela de zapatilla
es como se pule esta historia.
Última edición: