Un vapor para ver la mezcla de ojos y melancolía. Ella en esa fusión sabe construir amaneceres,
yo dibujar atardeceres. Una sosegada unidad buscada en necesidad recíproca.
COMPONER AMANECERES, DIBUJAR ATARDECERES
Recitar y sugerir a las nubes.
Silencio transformado en néctar,
nocturno de sueño con temporales
cuando tus ojos tropiezan con mis melancolías.
Mujer,
aprendes a componer amaneceres.
Cuando mi melancolía encuentra a tus ojos
una ola nos recorre el tránsito gris
la ansia sube y se vierte deseosa,
hermosa y ardiente, en tormento.
Yo hombre,
aprendo a dibujar atardeceres
Cuando tus melancolías chocan con mis ojos
me ofrezco aliviado como fina lluvia,
gota a gota múltiples, como soñados.
Tierno y chispeante, como dulce fuego.
Te me entrego para ver nacer tu árbol
el del amor, bella palmera que te alzas
al cielo creciente de tu hermosa rebeldía.
Ahora cuando mi melancolía se oprime
busco la confabulación de tus ojos,
piso con desnudos pies el cerco de tu puerta,
y se viste de lunas, para enamorar amablemente
el perfil esbelto de tu íntimo abismo.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición: