dark mind
Poeta recién llegado
Compañeros poetas:
A ustedes que han sabido enterrarme en las más profundas reflexiones, pero que también han sabido sacarme de ellas. Para ustedes que el mundo son las letras y apocalipsis la ausencia del pensar. Para todas sus mentes activas, para ustedes va lo siguiente:
Estimo cada una de las opiniones que en sus textos encuentro, aprecio las palabras que han dirigido a mis escritos, y, sobre todo agradezco su tolerancia e indiferencia ante mi edad.
Todas las palabras de un poeta son como el canto de un ave, las usamos para comunicarnos y a la vez son algo muy hermoso. Al igual que cualquier otro artista nos esmeramos y apasionamos en nuestra obra, a la cual queremos como si fuera parte de nosotros. Al escribir nos liberamos o nos torturamos, nos alegra o nos duele, sea cual sea nuestra reacción siempre estará involucrado algún sentimiento.
Le doy demasiadas vueltas al asunto para ser sincera. Al punto al que quiero llegar es: Actualmente el trabajo del poeta y escritor ha sido degradado, las personas y no creen que se pueda ser escritor de oficio, ¿Por qué? Pues porque lamentablemente las personas ya no se molestan en leer ni un poco, lo ven como algo sin utilidad. Realmente este es un obstáculo para personas como muchos de nosotros que queremos dar a conocer nuestras ideas por medio de algo tan bello como es la poesía, personas que queremos ser escuchadas por más gente, que buscamos el despertar de las masas.
Podemos buscar muchos ejemplos y los encontraremos en nuestras propias casas, yo se que muchos de ustedes tienen hijos, no dejen que ellos sean como el resto, mi hermana es una como muchas que no tiene un gusto por la lectura, pero yo no puedo hacer mucho por ella- Yo se que en sus casas hay personas que son rescatables.
Hay que hacer del mundo un lugar de lectores, donde el conocimiento no solo se obtenga de la calle y los maestros, sino también provenga de expertos y sabios que han plasmado sus ideas y saberes en ese papel empastado que llamamos libro.
Espero que un día todos esos niños que tienen en casa tengan grandes mentes que les permitan escribir como lo hacen ustedes.
Gracias por atender a otro de mis llamados desesperados.
A ustedes que han sabido enterrarme en las más profundas reflexiones, pero que también han sabido sacarme de ellas. Para ustedes que el mundo son las letras y apocalipsis la ausencia del pensar. Para todas sus mentes activas, para ustedes va lo siguiente:
Estimo cada una de las opiniones que en sus textos encuentro, aprecio las palabras que han dirigido a mis escritos, y, sobre todo agradezco su tolerancia e indiferencia ante mi edad.
Todas las palabras de un poeta son como el canto de un ave, las usamos para comunicarnos y a la vez son algo muy hermoso. Al igual que cualquier otro artista nos esmeramos y apasionamos en nuestra obra, a la cual queremos como si fuera parte de nosotros. Al escribir nos liberamos o nos torturamos, nos alegra o nos duele, sea cual sea nuestra reacción siempre estará involucrado algún sentimiento.
Le doy demasiadas vueltas al asunto para ser sincera. Al punto al que quiero llegar es: Actualmente el trabajo del poeta y escritor ha sido degradado, las personas y no creen que se pueda ser escritor de oficio, ¿Por qué? Pues porque lamentablemente las personas ya no se molestan en leer ni un poco, lo ven como algo sin utilidad. Realmente este es un obstáculo para personas como muchos de nosotros que queremos dar a conocer nuestras ideas por medio de algo tan bello como es la poesía, personas que queremos ser escuchadas por más gente, que buscamos el despertar de las masas.
Podemos buscar muchos ejemplos y los encontraremos en nuestras propias casas, yo se que muchos de ustedes tienen hijos, no dejen que ellos sean como el resto, mi hermana es una como muchas que no tiene un gusto por la lectura, pero yo no puedo hacer mucho por ella- Yo se que en sus casas hay personas que son rescatables.
Hay que hacer del mundo un lugar de lectores, donde el conocimiento no solo se obtenga de la calle y los maestros, sino también provenga de expertos y sabios que han plasmado sus ideas y saberes en ese papel empastado que llamamos libro.
Espero que un día todos esos niños que tienen en casa tengan grandes mentes que les permitan escribir como lo hacen ustedes.
Gracias por atender a otro de mis llamados desesperados.