yumenonatsu
Poeta recién llegado
Compañera soledad
Escondida entre matorrales, visualizo la esencia del vacío que dejas…
Es tal la intensidad que alcanzas, que logras cortar mis raíces…
Desaparecida entre tinieblas, no logro verte…
Solo quedando tu perfume y rostro pálido en mi memoria…
El dolor crece y es como un árbol de largos años de existencia…
Viejo queda todo, con la diferencia que por dentro yaces sin vida…
Abres los ojos, con apenas fuerza, y ves lo fantasmagórico del momento…
Apagas la luz de tu interior, atrayendo a la muerte…
La oscuridad se hace con tu espíritu…
La agonía de un suspiro se resiste dejándote sin aliento…
Llamándola de nuevo, soledad, acompáñame en este viaje, que sin ti no puedo…
Espejismo atraen a la locura y en el abismo, me pierdo…
Te sientes abandonada por tu propia personalidad, la cual está en desequilibrio con la realidad…
No distingues nada, y los altibajos muestran su descontrol…
Todo es irreal…
Acogiéndote a tu último aliento, desistiendo ante tal sufragio…
Lejos quedan los momentos en que mi yo de niña dejo de creer…
Despidiéndome con lágrimas agrias ante ti, compañera y amiga soledad…
Escondida entre matorrales, visualizo la esencia del vacío que dejas…
Es tal la intensidad que alcanzas, que logras cortar mis raíces…
Desaparecida entre tinieblas, no logro verte…
Solo quedando tu perfume y rostro pálido en mi memoria…
El dolor crece y es como un árbol de largos años de existencia…
Viejo queda todo, con la diferencia que por dentro yaces sin vida…
Abres los ojos, con apenas fuerza, y ves lo fantasmagórico del momento…
Apagas la luz de tu interior, atrayendo a la muerte…
La oscuridad se hace con tu espíritu…
La agonía de un suspiro se resiste dejándote sin aliento…
Llamándola de nuevo, soledad, acompáñame en este viaje, que sin ti no puedo…
Espejismo atraen a la locura y en el abismo, me pierdo…
Te sientes abandonada por tu propia personalidad, la cual está en desequilibrio con la realidad…
No distingues nada, y los altibajos muestran su descontrol…
Todo es irreal…
Acogiéndote a tu último aliento, desistiendo ante tal sufragio…
Lejos quedan los momentos en que mi yo de niña dejo de creer…
Despidiéndome con lágrimas agrias ante ti, compañera y amiga soledad…