Asklepios
Incinerando envidias
Cómo no ofrecerte el silencio de
todos mis vientos al vibrar de tu abanico,
si estoy enamorado.
Deposito así, mi locura de amor por ti
en SOLEDAD, disfrutando de ese dolor,
nacido de la ausencia de tus besos.
Ahora, que ya sé que es todo imposible,
estoy harto de tantas promesas que han
quedado olvidadas.
Me sorprende poder abrir los ojos y ver
más allá de tus magias y oscuros encantos.
El dolor no ha desaparecido. Ahora, es incluso,
más intenso y agresivo. Aun así, nada me impide
tomar otro camino hacia nuevos y desconocidos
horizontes, mientras, confieso, -tengo que hacerlo,
para ser, al menos, sincero conmigo mismo-,
sentirme invadido por las dudas, mientras
continúo avanzando, sin saber del todo cierto,
si seré capaz de superar todo esto.
todos mis vientos al vibrar de tu abanico,
si estoy enamorado.
Deposito así, mi locura de amor por ti
en SOLEDAD, disfrutando de ese dolor,
nacido de la ausencia de tus besos.
Ahora, que ya sé que es todo imposible,
estoy harto de tantas promesas que han
quedado olvidadas.
Me sorprende poder abrir los ojos y ver
más allá de tus magias y oscuros encantos.
El dolor no ha desaparecido. Ahora, es incluso,
más intenso y agresivo. Aun así, nada me impide
tomar otro camino hacia nuevos y desconocidos
horizontes, mientras, confieso, -tengo que hacerlo,
para ser, al menos, sincero conmigo mismo-,
sentirme invadido por las dudas, mientras
continúo avanzando, sin saber del todo cierto,
si seré capaz de superar todo esto.