Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una brisa tenue se posò en una
rama inquieta con delicadeza y
cierta ternura: sin pensar
nada màs en que era muy bella.
La brisa reiteraba algo que fue su costumbre:
algo que recordaba como sombra del pasado
percutiendo en un eco suave, que
ella podìa indentificar.
Se dirìa que la brisa percibìa,
en esa levedad del eco,
algo apenas intuido,
y se deslizò a la sombra de esos
rastros de sabores del viento
debajo del cielo de plata lìquida,
como en un misterio danzando en un tiempo
olvidado.
rama inquieta con delicadeza y
cierta ternura: sin pensar
nada màs en que era muy bella.
La brisa reiteraba algo que fue su costumbre:
algo que recordaba como sombra del pasado
percutiendo en un eco suave, que
ella podìa indentificar.
Se dirìa que la brisa percibìa,
en esa levedad del eco,
algo apenas intuido,
y se deslizò a la sombra de esos
rastros de sabores del viento
debajo del cielo de plata lìquida,
como en un misterio danzando en un tiempo
olvidado.
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