Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
Colina blanca de Cuscatlán
Duermen en Cuscatlán cerca de mi sueño, Rommel Hernández que no mato cinco años de cárcel, sino una bala perdida en un asalto cuando se hizo comerciante. María Hernández que no la mato el desierto de Arizona, ni la ahogaron los grandes ríos en su travesía hacia el norte. Timoteo González que no lo mato la guerra civil en su pueblo de la frontera, sino una tarde tranquila en su cama cuando se fueron los beligerantes. Ovidio Villafuerte que fue tan mi padre como mi padre en la poesía. Susana Díaz que donó el terreno del cementerio para no marcharse de su colina. Bisabuelo Francisco Díaz le regaló una casa con libro llenos de poemas. Fueron tía y mi bisabuelo para mi efímera infancia donde apenas les sueño.
Edgar Iván Hernández.Cojutepeque, 2 de noviembre de 2010.
Duermen en Cuscatlán cerca de mi sueño, Rommel Hernández que no mato cinco años de cárcel, sino una bala perdida en un asalto cuando se hizo comerciante. María Hernández que no la mato el desierto de Arizona, ni la ahogaron los grandes ríos en su travesía hacia el norte. Timoteo González que no lo mato la guerra civil en su pueblo de la frontera, sino una tarde tranquila en su cama cuando se fueron los beligerantes. Ovidio Villafuerte que fue tan mi padre como mi padre en la poesía. Susana Díaz que donó el terreno del cementerio para no marcharse de su colina. Bisabuelo Francisco Díaz le regaló una casa con libro llenos de poemas. Fueron tía y mi bisabuelo para mi efímera infancia donde apenas les sueño.
Edgar Iván Hernández.Cojutepeque, 2 de noviembre de 2010.