Ayer llovió fuerte, imagino el huerto reverdeciendo: las hierbas para el té retoñadas y algunos azahares fuera de tiempo; con ellos el limonero se mantendrá con fruto todo el año.
Coincidencia o no, por las mismas circunstancias, el año anterior igual que este, por la misma fecha estuve con mi mejor amiga, esa que nunca te abandona, pese a ello, recibí muchas llamadas y mensajes como ha sido siempre. Hasta un pajarillo se atrevió… frente a mi reja. Los mejores buenos días que habré recibido nunca.
Hoy mi mamá recogió una calabaza tierna, aunque no tengo apetito, ella, como siempre la preparará envuelta en huevo y comeré un poco, solo porque es uno de mis platillos preferidos.
Un día de estos bajaré la escalinata y aspiraré el aroma de las rosas, de las hierbas y los vientos de diciembre y volveré a ser libre.
Diciembre 15, 2018
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