† El Titiritero †
Poeta recién llegado
Códices
Retratos de un ámbar gris
atorado en el infierno;
tiempo muerto en el que
vivió un Dios viejo.
Manuscrito de sol y
de montañas. Espejo nuestro.
Canción que inmortaliza héroes muertos,
silencio y grito atrapado en manos
de un Dios muerto; de un Dios sin tiempo.
Hoy y mañana -presente y futuro-
escritos antes de leerse en el espejo.
Llamando a un pasado para pedirle consejo.
Amores. Tiempo ciego. Languidez.
Sonatas de un pasa milenario
que nos cobija
y ríe y llora y canta con nosotros
y pierde y tropieza y anda con nosotros,
perfuma del sonido del antes
y nos lo trae como boceto con flores nuevas.
Incas. Mayas. Olmecas.
Regiones blancas y sonidos negros,
pasado errante;
un ayer en Nueva Hispania.
Réquiem muerto por las voces
y las espadas y un Golfo
que humilló nuestros inicios.
Un ayer un hoy un siempre
y ningún mañana
y un águila que, de a poco,
siempre se levanta.
Un himno un escudo y tres colores
y un honor que hoy
se coló por la ventana.
Retratos de un ámbar gris
atorado en el infierno;
tiempo muerto en el que
vivió un Dios viejo.
Manuscrito de sol y
de montañas. Espejo nuestro.
Canción que inmortaliza héroes muertos,
silencio y grito atrapado en manos
de un Dios muerto; de un Dios sin tiempo.
Hoy y mañana -presente y futuro-
escritos antes de leerse en el espejo.
Llamando a un pasado para pedirle consejo.
Amores. Tiempo ciego. Languidez.
Sonatas de un pasa milenario
que nos cobija
y ríe y llora y canta con nosotros
y pierde y tropieza y anda con nosotros,
perfuma del sonido del antes
y nos lo trae como boceto con flores nuevas.
Incas. Mayas. Olmecas.
Regiones blancas y sonidos negros,
pasado errante;
un ayer en Nueva Hispania.
Réquiem muerto por las voces
y las espadas y un Golfo
que humilló nuestros inicios.
Un ayer un hoy un siempre
y ningún mañana
y un águila que, de a poco,
siempre se levanta.
Un himno un escudo y tres colores
y un honor que hoy
se coló por la ventana.