Anyelina
La poesía en mi alma
Y estabas ahí, tumbado en mi cama con ganas de amarme y yo, viendo tu varonil estado me arroje a tus brazos y suspire.
Sintiéndote, besandote, tocandote, amándote recordé aquellas tardes frías y descontroladas donde te hice mío. Mi cuerpo suda y se desliza entre tus manos y mi memoria retoma mis gemidos en el baño, cuando el agua recorría mi cuerpo, refrescando mi placer.
Oh dulce placer, te siento encima de mí retumbando las paredes y vienen a mi mente recuerdos de tu sabor.........dulce y amargo, frío y tibio y quiero más, más de ti.
Tus manos en mi espalda erizan mi piel, mientras mi boca busca tu virilidad para llegar al extasis, ese extasis que deseo tener, que deseo sentir, en donde deseo vivir.
Sintiéndote, besandote, tocandote, amándote recordé aquellas tardes frías y descontroladas donde te hice mío. Mi cuerpo suda y se desliza entre tus manos y mi memoria retoma mis gemidos en el baño, cuando el agua recorría mi cuerpo, refrescando mi placer.
Oh dulce placer, te siento encima de mí retumbando las paredes y vienen a mi mente recuerdos de tu sabor.........dulce y amargo, frío y tibio y quiero más, más de ti.
Tus manos en mi espalda erizan mi piel, mientras mi boca busca tu virilidad para llegar al extasis, ese extasis que deseo tener, que deseo sentir, en donde deseo vivir.