El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
A nuestra clase de inglés
ha llegado un nuevo alumno,
no sabemos a que viene
pues solamente hace bulto.
Es tímido y muy callado,
nunca levanta la mano
y cuando habla en inglés
nos suena como a rumano.
Rarito pero con gusto,
mira embobado a Marisa
que al verlo con esa cara
se descojona de risa.
El se hace el ofendido
y se araña el pantalón
y yo le digo a Marisa:
"no te rias que es peor".
El muy cursi en su pupitre
una rosa le ha dejado,
todos saben que es del loco
y a la basura la ha echado.
Mira que se lo advertimos,
no te rias de su locura,
alguien la ha abierto en canal
y arrojado a la basura.
El loco se está creciendo,
va a volver a hacernos daño,
ahora le ha dado por Sara
y la persigue hasta el baño.
Echa el pestillo y se esconde,
sus visitas son eternas,
nadie se ha extrañado al verla
colgando de la cisterna.
Probó con la profesora
con mas años que mi abuela
pero fué darle la rosa
y aún corre que se las pela.
Lo que nunca imaginamos
es que Teo fuera el siguiente,
éste está perdiendo el norte
y se va a quedar sin dientes.
Boxeador y karateka,
siete veces campeón
y le graba en una concha
sus nombres y un corazón.
Estábamos diez a uno
a que el loco el mundo deja
y Teo aparece flotando
en un vivero de almejas.
Hemos desertado en grupo,
no vemos otra salida,
no hablaremos en inglés
pero saldremos con vida.
ha llegado un nuevo alumno,
no sabemos a que viene
pues solamente hace bulto.
Es tímido y muy callado,
nunca levanta la mano
y cuando habla en inglés
nos suena como a rumano.
Rarito pero con gusto,
mira embobado a Marisa
que al verlo con esa cara
se descojona de risa.
El se hace el ofendido
y se araña el pantalón
y yo le digo a Marisa:
"no te rias que es peor".
El muy cursi en su pupitre
una rosa le ha dejado,
todos saben que es del loco
y a la basura la ha echado.
Mira que se lo advertimos,
no te rias de su locura,
alguien la ha abierto en canal
y arrojado a la basura.
El loco se está creciendo,
va a volver a hacernos daño,
ahora le ha dado por Sara
y la persigue hasta el baño.
Echa el pestillo y se esconde,
sus visitas son eternas,
nadie se ha extrañado al verla
colgando de la cisterna.
Probó con la profesora
con mas años que mi abuela
pero fué darle la rosa
y aún corre que se las pela.
Lo que nunca imaginamos
es que Teo fuera el siguiente,
éste está perdiendo el norte
y se va a quedar sin dientes.
Boxeador y karateka,
siete veces campeón
y le graba en una concha
sus nombres y un corazón.
Estábamos diez a uno
a que el loco el mundo deja
y Teo aparece flotando
en un vivero de almejas.
Hemos desertado en grupo,
no vemos otra salida,
no hablaremos en inglés
pero saldremos con vida.