tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ansío el momento tenue de una negra brisa.
Donde se esconderán las cartas de las brujas.
El sueño vuelve al nido infame, duelo y risa.
Muertes por las noches, ralo rayo que amortiza.
Detrás de los cuentos, crujirán los colores.
Nadie sabrá el sabor de las ventanas.
Y la luz del canto borrará en su trazo.
Puertos mágicos, gangrena, cuerpos, condones.
Abrevian las salidas, detrás de las orquídeas.
Tantos insensatos movimientos bélicos.
Entre los duros trozos húmedos de carne.
Magmas estructuras tétricas, circo traidor de ideas.
Pues será tarde algún día, sin hontanares de aguas.
Culpas y reclamos, siniestras noticias rojas.
Socios bestiales, caminos, ungüentos, animales.
Savia de los puentes colgantes, palabras sabias.
Agónica ciudad de la muerte,
Mutando la peste y la llave eterna.
Venganza, ostracismo, alimañas.
Furia y llanto de los infantes.
Donde se esconderán las cartas de las brujas.
El sueño vuelve al nido infame, duelo y risa.
Muertes por las noches, ralo rayo que amortiza.
Detrás de los cuentos, crujirán los colores.
Nadie sabrá el sabor de las ventanas.
Y la luz del canto borrará en su trazo.
Puertos mágicos, gangrena, cuerpos, condones.
Abrevian las salidas, detrás de las orquídeas.
Tantos insensatos movimientos bélicos.
Entre los duros trozos húmedos de carne.
Magmas estructuras tétricas, circo traidor de ideas.
Pues será tarde algún día, sin hontanares de aguas.
Culpas y reclamos, siniestras noticias rojas.
Socios bestiales, caminos, ungüentos, animales.
Savia de los puentes colgantes, palabras sabias.
Agónica ciudad de la muerte,
Mutando la peste y la llave eterna.
Venganza, ostracismo, alimañas.
Furia y llanto de los infantes.