Carlitos vió una vez ciruelas,
oh! eran tan grandes como duraznos.
Parecía que Carlitos quería agarrarlas
aunque su padre se lo había prohibido.
Aquí es, dijo él, ni mi padre ni el
jardinero me ven :
subido en un árbol ,
cinco o seis ciruelas no las extrañarán.
Pero quiero ser obediente,
mejor no lo hago : me alejo.
Sería posible que por un puñado de
ciruelas voy a ser desobediente? No!
Carlitos continuó su camino : pero
su padre, quien lo había escuchado
en silencio, corrió hacia él mientras
iba por la puerta delantera del pasillo.
Ven Carlitos, dijo el padre,
ven mi pequeño ladrón de corazones!
Ahora agarraré algunas ciruelas;
el padre quería mucho a Carlitos.
Entonces el padre sacudía el árbol,
Carliros empezó a recoger rapidamente;
consiguió llenar su sombrerito con
ciruelas, y se alejó al galope.
oh! eran tan grandes como duraznos.
Parecía que Carlitos quería agarrarlas
aunque su padre se lo había prohibido.
Aquí es, dijo él, ni mi padre ni el
jardinero me ven :
subido en un árbol ,
cinco o seis ciruelas no las extrañarán.
Pero quiero ser obediente,
mejor no lo hago : me alejo.
Sería posible que por un puñado de
ciruelas voy a ser desobediente? No!
Carlitos continuó su camino : pero
su padre, quien lo había escuchado
en silencio, corrió hacia él mientras
iba por la puerta delantera del pasillo.
Ven Carlitos, dijo el padre,
ven mi pequeño ladrón de corazones!
Ahora agarraré algunas ciruelas;
el padre quería mucho a Carlitos.
Entonces el padre sacudía el árbol,
Carliros empezó a recoger rapidamente;
consiguió llenar su sombrerito con
ciruelas, y se alejó al galope.