El mundo de Walden
Poeta recién llegado
En el círculo de las sillas,
las preguntas se repiten.
Aparezco tras tu piel tránslucida,
siento tus débiles latidos.
Me estremezco en tu lago de dolor,
hundida,
con las gafas inadecuadas.
En otra parte de la maraña,
su voz rota se desgarra.
La madre no sabe,
la abuela se engaña.
Conecto desde el calor,
desde la vida derretida.
Soplos de aire fresco,
con los ojos clausurados,
por no vernos las heridas.
Torpes palabras al fin.
los silencios incómodos,
en gargantas tensas.
La vida triunfa,
como anunció el charlatán.
Descanso en el sueño,
reparador de ilusiones.
Nos levantamos de las sillas,
sin sonrisas ni lágrimas.
Alzamos las copas,
y los brazos al aire.
las preguntas se repiten.
Aparezco tras tu piel tránslucida,
siento tus débiles latidos.
Me estremezco en tu lago de dolor,
hundida,
con las gafas inadecuadas.
En otra parte de la maraña,
su voz rota se desgarra.
La madre no sabe,
la abuela se engaña.
Conecto desde el calor,
desde la vida derretida.
Soplos de aire fresco,
con los ojos clausurados,
por no vernos las heridas.
Torpes palabras al fin.
los silencios incómodos,
en gargantas tensas.
La vida triunfa,
como anunció el charlatán.
Descanso en el sueño,
reparador de ilusiones.
Nos levantamos de las sillas,
sin sonrisas ni lágrimas.
Alzamos las copas,
y los brazos al aire.