Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cinco Dedos
Tenía cinco dedos en cada mutilada mano,
tenía cinco dedos en cada mutilado pié,
en total tendría ahora veinte dedos
que estarían abrazados entre todos ellos...
sujetos por mi frondosa piel,
cuando tenía todos mis dedos en mi cuerpo
los podía contar uno a uno sin razonar,
ni escarbar entre mis dedos
a las frágiles fragancias de los ventilados pedos,
porque aún siendo un ignorante todavía se cantar,
oler...y contar.
Autor: Ángel San Isidro
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