Pablo walfisch
Pablo walfisch
Y cuando sale el sol sobre las rocas se que estas flotando sobre las olas.
Y sí sé que vas a hablar, también sé que se calla el viento.
Este lugar es profundo pero vemos la superficie, lejos, allá en lo alto, más que suficiente para intentar escalar, sacar la cabeza y respirar.
El día está gris y recién empieza.
Todo recién empieza otra vez.
Es otra chance, una nueva, o la misma. Da igual.
El día está gris y no es domingo, nos juzgará de la misma manera.
Como una foto inútil que envejece a la par de quien la habita, corremos el tiempo a un costado.
Cortos de palabras con ojos verídicos vamos levantando las nubes, aclaramos el cielo y si, ya somos visibles.
Y creo, por ese solo momento, que podría ser posible.
Sacar la cabeza a la superficie, iluminarnos solo si nos miramos o desatar la tormenta imposible.
Mientras tanto habitó lugares nuevos, sacros pero inútiles lugares para sentirnos como divinidades obscenas que se olvidan por un segundo para recordarce el resto de su vida.
De eso se trata el olvido, recordar para siempre en un día gris que prejuzga mientras abrimos el cielo y nos encontramos.
Y sí sé que vas a hablar, también sé que se calla el viento.
Este lugar es profundo pero vemos la superficie, lejos, allá en lo alto, más que suficiente para intentar escalar, sacar la cabeza y respirar.
El día está gris y recién empieza.
Todo recién empieza otra vez.
Es otra chance, una nueva, o la misma. Da igual.
El día está gris y no es domingo, nos juzgará de la misma manera.
Como una foto inútil que envejece a la par de quien la habita, corremos el tiempo a un costado.
Cortos de palabras con ojos verídicos vamos levantando las nubes, aclaramos el cielo y si, ya somos visibles.
Y creo, por ese solo momento, que podría ser posible.
Sacar la cabeza a la superficie, iluminarnos solo si nos miramos o desatar la tormenta imposible.
Mientras tanto habitó lugares nuevos, sacros pero inútiles lugares para sentirnos como divinidades obscenas que se olvidan por un segundo para recordarce el resto de su vida.
De eso se trata el olvido, recordar para siempre en un día gris que prejuzga mientras abrimos el cielo y nos encontramos.