DavidJs.
Poeta recién llegado
Es fluido el reflejo en las miradas,
cuando descubre la vitalidad que conduce el agua;
acorralando la dureza de las piedras.
Son los puntiagudos pinos
cómplices de las montañas,
cuando rasgan los vientres de la nubes,
que dejan caer el agua
que luego amontonada corre.
Son taciturnos los siclos de la vida,
acorralados en las consecuencias.
Y los pinos en la vitalidad de las montañas
son inconscientes del reflejo en las miradas…
y de su complicidad en la subsistencia.
cuando descubre la vitalidad que conduce el agua;
acorralando la dureza de las piedras.
Son los puntiagudos pinos
cómplices de las montañas,
cuando rasgan los vientres de la nubes,
que dejan caer el agua
que luego amontonada corre.
Son taciturnos los siclos de la vida,
acorralados en las consecuencias.
Y los pinos en la vitalidad de las montañas
son inconscientes del reflejo en las miradas…
y de su complicidad en la subsistencia.