Cris Cam
Poeta adicto al portal
Chico diez
¡Mami, mami!,¡Me saqué un diez en matemática!.
Apenas se lo veía en el piso. Me miraba con unos ojos expectantes. Para ver lo que le decía. Dejé el plato, me sequé las manos. Y le di un beso, mientras le agarraba la hoja de la prueba.
Mañana va a haber un regalito - le dije . Buenos mal que no pedía un regalo por cada buena nota que traía, que si no, nos fundimos.
¡Pero el padre sí!, ¿Vio?. Cada vez que Carlitos, hacía algo que para él era importante, lo premiaba. Dice que la responsabilidad es importante, pero la motivación nunca está de más
¿No quiere un café, doña María? ¿No? Bueh...
Cuando salió abanderado del primario, le regaló la bicicleta de carrera. Y con ella comenzó con el deporte. Cuando ganó la vuelta juvenil por equipo, no le regaló nada, sino que una noche trajo a cenar a un viejo amigo de su juventud, para que lo entrenara en serio. Pero le advirtió que el estudio estaba primero.
Y Carlitos, que es muy pegado al padre, no bajó los brazos nunca. Me acuerdo como sufrió de no poder participar de la doble vuelta de Bragado.
¡Ay, si!... el año pasado todos sus compañeros lo votaron como mejor compañero, y el colegio le dio la medalla de oro al mejor promedio.
Y es tan compañero del padre, por eso Adolfo. Le regaló la moto, para que pueda moverse mejor, ir y venir de la facultad, traer la novia a cenar. Pero él igual quiso trabajar, y ahí lo tiene, con su traje, con su colita atada, su corbata de seda, su voz altiva...
¡Ay!, ¿Qué le pasa doña María, que se puso tan seria?, ¿... le bajó la presión?
¡Carmen, Carmen,... Carmen.... vení a despedirlo que ya van a sellar el cajón!
¡Mami, mami!,¡Me saqué un diez en matemática!.
Apenas se lo veía en el piso. Me miraba con unos ojos expectantes. Para ver lo que le decía. Dejé el plato, me sequé las manos. Y le di un beso, mientras le agarraba la hoja de la prueba.
Mañana va a haber un regalito - le dije . Buenos mal que no pedía un regalo por cada buena nota que traía, que si no, nos fundimos.
¡Pero el padre sí!, ¿Vio?. Cada vez que Carlitos, hacía algo que para él era importante, lo premiaba. Dice que la responsabilidad es importante, pero la motivación nunca está de más
¿No quiere un café, doña María? ¿No? Bueh...
Cuando salió abanderado del primario, le regaló la bicicleta de carrera. Y con ella comenzó con el deporte. Cuando ganó la vuelta juvenil por equipo, no le regaló nada, sino que una noche trajo a cenar a un viejo amigo de su juventud, para que lo entrenara en serio. Pero le advirtió que el estudio estaba primero.
Y Carlitos, que es muy pegado al padre, no bajó los brazos nunca. Me acuerdo como sufrió de no poder participar de la doble vuelta de Bragado.
¡Ay, si!... el año pasado todos sus compañeros lo votaron como mejor compañero, y el colegio le dio la medalla de oro al mejor promedio.
Y es tan compañero del padre, por eso Adolfo. Le regaló la moto, para que pueda moverse mejor, ir y venir de la facultad, traer la novia a cenar. Pero él igual quiso trabajar, y ahí lo tiene, con su traje, con su colita atada, su corbata de seda, su voz altiva...
¡Ay!, ¿Qué le pasa doña María, que se puso tan seria?, ¿... le bajó la presión?
¡Carmen, Carmen,... Carmen.... vení a despedirlo que ya van a sellar el cajón!