Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Cúbreme de besos en ésta flama capital,
abrázame con el manto de tus muslos,
deja que tiemble en la danza,
eres tan importante como ese perfume.
Hazme feliz con el filo de tu sonrisa,
déjame hablar esa misma canción.
…Es que eres tan explosivamente dulce.
¡Te quiero, ave devoradora!
Mátame lento con el brillo de tu carne;
ahora la oscuridad desnuda mis sueños,
juntando semillas en laberintos de pasión,
y el Cielo se estremece
en este delicado paréntesis de fuego.
abrázame con el manto de tus muslos,
deja que tiemble en la danza,
eres tan importante como ese perfume.
Hazme feliz con el filo de tu sonrisa,
déjame hablar esa misma canción.
…Es que eres tan explosivamente dulce.
¡Te quiero, ave devoradora!
Mátame lento con el brillo de tu carne;
ahora la oscuridad desnuda mis sueños,
juntando semillas en laberintos de pasión,
y el Cielo se estremece
en este delicado paréntesis de fuego.
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