Jota Be
Poeta recién llegado
Aquí estoy,
nuevamente
mutilando cuerpo y alma,
yendo más y más adentro,
a ver que hay, que hubo
donde está lo que duele,
la infección que me hace vivir muerto.
Una noche más,
testigo es de la desgracia,
brindo con sangre por Vos,
eterna compañera de los malditos
que como abiótico ser inmortal
velas sobre la existencia
sobre los que de vivir solo tienen pálidas ideas.
En esta, noche como cualquiera,
decidí desafiarme a mí mismo,
a ver que es lo que consigo,
lacerar carne y beber sangre,
literalmente y en sentido figurado,
el cuerpo que me aprisiona
del cual soy esclavo.
Me doy risa, me aborrezco,
me amo y me odio al mismo tiempo,
mientras mi vociferar a la oscuridad,
se convierte en un susurro en el firmamento
mi pregunta obtiene respuesta,
mientras se desangra mente y cuerpo.
SOY YO
EL CULPABLE DE MI MISERIA,
SI ALGUNA VEZ HUBO ALGUIEN MÁS CONDENABLE
POR DELITO QUE SEA,
ESE SOY YO
EL QUE ME ENLOQUECE
EL QUE ME AQUEJA
EL QUE ME APRISIONA
EL QUE MI VIVIR CONDENA.
Demasiado valiente,
o quizás un tremendo idiota,
soy al descartar la idea del suicidio,
deberé sepultar la esquizofrenia
enterrarla bajo el manto de lo escaso,
que fueron los momentos lindos,
los que era libre
de mí mismo.
Eternamente nocturna será la catarsis si quiero seguir vivo
nuevamente
mutilando cuerpo y alma,
yendo más y más adentro,
a ver que hay, que hubo
donde está lo que duele,
la infección que me hace vivir muerto.
Una noche más,
testigo es de la desgracia,
brindo con sangre por Vos,
eterna compañera de los malditos
que como abiótico ser inmortal
velas sobre la existencia
sobre los que de vivir solo tienen pálidas ideas.
En esta, noche como cualquiera,
decidí desafiarme a mí mismo,
a ver que es lo que consigo,
lacerar carne y beber sangre,
literalmente y en sentido figurado,
el cuerpo que me aprisiona
del cual soy esclavo.
Me doy risa, me aborrezco,
me amo y me odio al mismo tiempo,
mientras mi vociferar a la oscuridad,
se convierte en un susurro en el firmamento
mi pregunta obtiene respuesta,
mientras se desangra mente y cuerpo.
SOY YO
EL CULPABLE DE MI MISERIA,
SI ALGUNA VEZ HUBO ALGUIEN MÁS CONDENABLE
POR DELITO QUE SEA,
ESE SOY YO
EL QUE ME ENLOQUECE
EL QUE ME AQUEJA
EL QUE ME APRISIONA
EL QUE MI VIVIR CONDENA.
Demasiado valiente,
o quizás un tremendo idiota,
soy al descartar la idea del suicidio,
deberé sepultar la esquizofrenia
enterrarla bajo el manto de lo escaso,
que fueron los momentos lindos,
los que era libre
de mí mismo.
Eternamente nocturna será la catarsis si quiero seguir vivo
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