josepanton
Poeta recién llegado
Carta abierta a Estefania
Irlanda (Dublín), por fin!!! :
la tierra que vio nacer a Oscar Wilde, el poeta incomprendido y condenado,
por cometer el delito de haberse adelantado con su pensamiento, (cien años),
a los de su generación.
la tierra que vio nacer a Oscar Wilde, el poeta incomprendido y condenado,
por cometer el delito de haberse adelantado con su pensamiento, (cien años),
a los de su generación.
¿Cómo estás? Pajarillo errante!
Has ido muy lejos esta vez. Has volado donde las águilas no se atreven.
Pero debes saber, soy redundante, que la suerte suele premiar a los que se arriesgan.
La ventaja de un espíritu inquieto como el tuyo, sobre uno acomodaticio;
radica, en que tú peleas contra fuerzas que puedes ver. Porque sencillamente, has decidido
confrontarlas.
Podrás perder, tal vez desilusionarte; pero tu espíritu siempre saldrá victorioso,
e incluso, estando trémula de pavor, te sentirás con fuerzas para volver a luchar.
El ser conformista suele despreciar la lucha, sencillamente, porque desconoce
que el lecho de rosas sobre el que descansa, tan plácidamente y con tan gozoso sueño,
es el que verdaderamente, resulta ser su peor enemigo.
Nunca lo olvides, nuestro peor adversario, es aquel que creemos que no existe,
o simplemente, no lo podemos ver.
Tus cartas de triunfo han cambiado.
A partir de ahora serán:
"Discreción, paciencia y esmero"
No olvides la regla de oro, el consejo perenne que siempre te dí:
Manso como paloma, astuto como serpiente
Que la lluvia de Irlanda no te vista de melancolía o de traje gris:
Tú, pájaro inquieto de invierno.
Supongo que allí, tarde o temprano, también saldrá el sol.
Estefanía, un golpe de valentía, te ha condecorado, hoy, con dos medallas:
La de ser orgullo de tus padres, y ejemplo inspirador para tus amigos.
Te envío un abrazo inmenso como una pradera.
Consérvate siempre buena
Tu padre
Has ido muy lejos esta vez. Has volado donde las águilas no se atreven.
Pero debes saber, soy redundante, que la suerte suele premiar a los que se arriesgan.
La ventaja de un espíritu inquieto como el tuyo, sobre uno acomodaticio;
radica, en que tú peleas contra fuerzas que puedes ver. Porque sencillamente, has decidido
confrontarlas.
Podrás perder, tal vez desilusionarte; pero tu espíritu siempre saldrá victorioso,
e incluso, estando trémula de pavor, te sentirás con fuerzas para volver a luchar.
El ser conformista suele despreciar la lucha, sencillamente, porque desconoce
que el lecho de rosas sobre el que descansa, tan plácidamente y con tan gozoso sueño,
es el que verdaderamente, resulta ser su peor enemigo.
Nunca lo olvides, nuestro peor adversario, es aquel que creemos que no existe,
o simplemente, no lo podemos ver.
Tus cartas de triunfo han cambiado.
A partir de ahora serán:
"Discreción, paciencia y esmero"
No olvides la regla de oro, el consejo perenne que siempre te dí:
Manso como paloma, astuto como serpiente
Que la lluvia de Irlanda no te vista de melancolía o de traje gris:
Tú, pájaro inquieto de invierno.
Supongo que allí, tarde o temprano, también saldrá el sol.
Estefanía, un golpe de valentía, te ha condecorado, hoy, con dos medallas:
La de ser orgullo de tus padres, y ejemplo inspirador para tus amigos.
Te envío un abrazo inmenso como una pradera.
Consérvate siempre buena
Tu padre