Sinuhé
Poeta adicto al portal
Carga triste tristeza, llévame al mar.
Seca mi frente y véndame,
atornilla; ésta única placa de fuego en mi suerte.
Al sosegado páramo de dicha, envuélveme;
transpórtame; con la forma de ser, ésa del viento.
Es que ya la densidad del agua juega,
entre perdidos y frecuentes farallones.
¿Dónde está la fuente aquella de ventura?
El agua cristalina, la del llanto.
Carga tristeza, llévame allí;
regocíjame quizás: uno, dos o tres minutos.
Surca, navega tú al instante amado de infortunio.
Donde la tierra gime, habla de todo el ángulo,
canto arrinconado de mi, rugiente el precipicio.
Estropea, gris tortura;
el duelo, donde la mar al fin es; por lo demás ajena.
Donde nada existe, y es posible matar.
Colmar, tristeza, inundar el Saturnal abismo y díscolo yo,
al fin: herirte....
......
.....
....
...
..
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Seca mi frente y véndame,
atornilla; ésta única placa de fuego en mi suerte.
Al sosegado páramo de dicha, envuélveme;
transpórtame; con la forma de ser, ésa del viento.
Es que ya la densidad del agua juega,
entre perdidos y frecuentes farallones.
¿Dónde está la fuente aquella de ventura?
El agua cristalina, la del llanto.
Carga tristeza, llévame allí;
regocíjame quizás: uno, dos o tres minutos.
Surca, navega tú al instante amado de infortunio.
Donde la tierra gime, habla de todo el ángulo,
canto arrinconado de mi, rugiente el precipicio.
Estropea, gris tortura;
el duelo, donde la mar al fin es; por lo demás ajena.
Donde nada existe, y es posible matar.
Colmar, tristeza, inundar el Saturnal abismo y díscolo yo,
al fin: herirte....
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