Canto
Bendigo los bienes del mundo,
el ser moribundo,
la Fuente eterna.
Del reloj los segundos,
del Sol su belleza,
del sueño sus mundos.
De la materia su causa,
del mar su entereza,
de la oda su pena.
Crezco milagrosamente a través de las venas.
No tengo ya sangre para las hienas...
... tengo diamantes en bruto de mis callejas.
Tengo almas sin frontera
donde nacen los caminos
y una sonrisa amplia para dar la enhorabuena.
Tengo fiesta en mi frente serena,
en mi vientre de ballena,
tengo ganas de alegría
para devastar tu pena.
Tengo ansia de vivir.
Oigo cantos de sirena.
De las mil formas y modos.
Allí donde tú me creas.
Darío Méndez
Bendigo los bienes del mundo,
el ser moribundo,
la Fuente eterna.
Del reloj los segundos,
del Sol su belleza,
del sueño sus mundos.
De la materia su causa,
del mar su entereza,
de la oda su pena.
Crezco milagrosamente a través de las venas.
No tengo ya sangre para las hienas...
... tengo diamantes en bruto de mis callejas.
Tengo almas sin frontera
donde nacen los caminos
y una sonrisa amplia para dar la enhorabuena.
Tengo fiesta en mi frente serena,
en mi vientre de ballena,
tengo ganas de alegría
para devastar tu pena.
Tengo ansia de vivir.
Oigo cantos de sirena.
De las mil formas y modos.
Allí donde tú me creas.
Darío Méndez