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Canto al amor eterno

poetakabik

Poeta veterano en el portal
Amor, en tu regazo se sostiene
la llama que en mis venas se desborda,
mi voz, cuando te nombra, se entretiene,
mi piel, cuando te roza, se transforma.

Eres la primavera que me habita,
el río que me envuelve con su canto,
la lluvia que en mis párpados se agita,
la brisa que me alivia el desencanto.

No hay tiempo ni distancia que me aparte,
ni sombra que derrumbe mi latido,
pues llevo tu reflejo en cada instante,
y en cada soledad, tú estás conmigo.

Si me miras, la noche se hace día,
si me besas, renace mi esperanza,
y aunque el mundo se quiebre en agonía,
mi amor por ti jamás se desbalanza,

Quiero beber la vida en tu ternura,
seguir tus pasos hasta el infinito,
abrirme al sol que en tus pupilas dura
y en tu silencio hallarme ya bendito.

Que tu voz sea templo de mi calma,
que tu abrazo se funda con mi aliento,
y que el amor que nace de tu alma
me envuelva en su perpetuo movimiento.

Cuando la muerte llegue silenciosa,
y cierre en sombra el aire de mis ojos,
serás mi eternidad maravillosa,
mi luz, mi fe, mi anhelo y mis despojos.

Porque el amor, cuando es amor sincero,
no muere, no se quiebra ni se apaga:
es llama que en el tiempo alzo y venero,
y en el más hondo abismo se propaga.
 
Amor, en tu regazo se sostiene
la llama que en mis venas se desborda,
mi voz, cuando te nombra, se entretiene,
mi piel, cuando te roza, se transforma.

Eres la primavera que me habita,
el río que me envuelve con su canto,
la lluvia que en mis párpados se agita,
la brisa que me alivia el desencanto.

No hay tiempo ni distancia que me aparte,
ni sombra que derrumbe mi latido,
pues llevo tu reflejo en cada instante,
y en cada soledad, tú estás conmigo.

Si me miras, la noche se hace día,
si me besas, renace mi esperanza,
y aunque el mundo se quiebre en agonía,
mi amor por ti jamás se desbalanza,

Quiero beber la vida en tu ternura,
seguir tus pasos hasta el infinito,
abrirme al sol que en tus pupilas dura
y en tu silencio hallarme ya bendito.

Que tu voz sea templo de mi calma,
que tu abrazo se funda con mi aliento,
y que el amor que nace de tu alma
me envuelva en su perpetuo movimiento.

Cuando la muerte llegue silenciosa,
y cierre en sombra el aire de mis ojos,
serás mi eternidad maravillosa,
mi luz, mi fe, mi anhelo y mis despojos.

Porque el amor, cuando es amor sincero,
no muere, no se quiebra ni se apaga:
es llama que en el tiempo alzo y venero,
y en el más hondo abismo se propaga.
El amor sincero no se apaga ni se quiebra, es una llama que perdura en el tiempo.

Saludos
 
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