arenisca
Poeta fiel al portal
Velo negra que lleva mi alma.
Palabras de miel
con sabor a hiel.
Cortan como acicate
cada uno de mis miembros.
Servidos en plato
que es mi alma.
Si te recuerdo los
cuchillos perforan
mi garganta.
De mis ojos brotan,
la sangre de tus mentiras.
Tu mujer llorando
y yo en el papel de
la otra cuando ni acercar te deje.
Sangro por la heridas
de te buscare.. Para que te dije yo.
Mi error fue perdonar a quien solo sabe herir.
Mi corazon palpitante
de recuerdos para ti
era un filete.
Te sentaste en la mesa con cuchillo y tenedor, recién sacado.
Palpitante y rojo asi se hallaba, pinchaste con tenedor, con suave firmeza trinchaste y cuando mas sangre hervía,
mas dispuesto a dar mordisco.
Escena sorbida pegaste el mordisco
metiéndote en la boca un trozito de mi corazon.
Por tus labios de mentiras negras y dulcificadas por la hiel.
Corria la sangre por tu boca putrefacta, al igual que zombi vampiro
Sazón con cada una de mis lágrimas, mordiscos dados
con firmeza justa
y estocada fina.
Celebrare la muerte de mi corazon, esperare más allá de las tinieblas, si con ello algún dia me devuelves, el corazon
dentellado.
Palabras de miel
con sabor a hiel.
Cortan como acicate
cada uno de mis miembros.
Servidos en plato
que es mi alma.
Si te recuerdo los
cuchillos perforan
mi garganta.
De mis ojos brotan,
la sangre de tus mentiras.
Tu mujer llorando
y yo en el papel de
la otra cuando ni acercar te deje.
Sangro por la heridas
de te buscare.. Para que te dije yo.
Mi error fue perdonar a quien solo sabe herir.
Mi corazon palpitante
de recuerdos para ti
era un filete.
Te sentaste en la mesa con cuchillo y tenedor, recién sacado.
Palpitante y rojo asi se hallaba, pinchaste con tenedor, con suave firmeza trinchaste y cuando mas sangre hervía,
mas dispuesto a dar mordisco.
Escena sorbida pegaste el mordisco
metiéndote en la boca un trozito de mi corazon.
Por tus labios de mentiras negras y dulcificadas por la hiel.
Corria la sangre por tu boca putrefacta, al igual que zombi vampiro
Sazón con cada una de mis lágrimas, mordiscos dados
con firmeza justa
y estocada fina.
Celebrare la muerte de mi corazon, esperare más allá de las tinieblas, si con ello algún dia me devuelves, el corazon
dentellado.