Canción de los perdidos
La bailarina de porcelana baila entre el charco hediondo de la atención prestada por sus guardianes y la dulce amargura de las arpías que gozan con su dolor. Sentimientos retraídos y conjugados en desesperantes gemidos que crispan la piel de Dios
La bailarina siente que el mar y el sol se conmutan a sus pies, que la arena solo forma parte de los destellos de vida real que la aguardan en su retraído, pequeño y amalgamado mundo de mentiras
¡Baila tanto como puedas preciosa princesa danzante! porque en tu reino los sedientos guardianes ruegan por una gota de tu aceptación que a veces es mezquina para los condenados que aún necesitan de tu gracia de madrugada
Cabalga en la preciosa bestia que llevas como montura porque queremos alimentarnos del perfume catártico que brota de tus poros, de tu aliento y de tu ser, ese utópico aroma que nos permite soñar con tus caricias subliminales y destruyen nuestros pensamientos mas racionales
Bailarina de cristal que tienes todos los colores pero que necesita verdaderamente un dios a su lado, que entretenga a los ángeles que eternamente tiene alrededor y que comprenda cada fantástico murmullo indescifrable para los mortales que le acechan
Quizás no soy el dios que esperas, pero déjame danzar contigo y probar de las delicias de tus esencias y el sabor cautivador de los pétalos que de cada paso que das, para obtener la salvación y quizás algún día dejar de ser mortal por un fragmento de segundo y sentir lo que es ser Dios a tu lado dulce y frágil bailarina.
Es tu elixir, es un sueño.
La bailarina de porcelana baila entre el charco hediondo de la atención prestada por sus guardianes y la dulce amargura de las arpías que gozan con su dolor. Sentimientos retraídos y conjugados en desesperantes gemidos que crispan la piel de Dios
La bailarina siente que el mar y el sol se conmutan a sus pies, que la arena solo forma parte de los destellos de vida real que la aguardan en su retraído, pequeño y amalgamado mundo de mentiras
¡Baila tanto como puedas preciosa princesa danzante! porque en tu reino los sedientos guardianes ruegan por una gota de tu aceptación que a veces es mezquina para los condenados que aún necesitan de tu gracia de madrugada
Cabalga en la preciosa bestia que llevas como montura porque queremos alimentarnos del perfume catártico que brota de tus poros, de tu aliento y de tu ser, ese utópico aroma que nos permite soñar con tus caricias subliminales y destruyen nuestros pensamientos mas racionales
Bailarina de cristal que tienes todos los colores pero que necesita verdaderamente un dios a su lado, que entretenga a los ángeles que eternamente tiene alrededor y que comprenda cada fantástico murmullo indescifrable para los mortales que le acechan
Quizás no soy el dios que esperas, pero déjame danzar contigo y probar de las delicias de tus esencias y el sabor cautivador de los pétalos que de cada paso que das, para obtener la salvación y quizás algún día dejar de ser mortal por un fragmento de segundo y sentir lo que es ser Dios a tu lado dulce y frágil bailarina.
Es tu elixir, es un sueño.