palabra_muerta
Poeta recién llegado
Caminar por un cruel andar
Las cabezas rodarán, por un camino conocido por infernal
los secretos se oirán, por todo aquel que desee escuchar
los lamentos serán insoportables, se sentirá decir ¡sangre, sangre!
caminaran innumerables sombras, vomitarán crueles torvas
por los cielos navegarán alas de acero, podridas por el deseo
desoladas por el sentimiento.
Caminos despoblados, por un silencio eterno
calles envenenadas, aquel dilema se hará un estreno
dualidades de misticismo, luminosidad y oscurismo
realidad y fantasía terrenal, crueldad y bendiciones en el mar.
Pero el hombre ahí estará, latente, estable y fuerte
el hombre no sabe echarse atrás, sólo adelantar y adelantar
tratar de llegar más allá, aunque tema, aunque cueste
aunque la debilidad se haga mortal, los implementos están, las circunstancias se dan,
los utensilios son su armamento, su fé es su firmamento
su seguridad un complemento, su caminar ego y solo ego.
El señor de la noche se ilumina cuando todo en su lugar está,
cuando la maleza es cortada y la vegetación bien plantada
cuando las aves cantan y los ríos sonrisas resbalan
cuando el día se hace noche y la noche se hace día
tan sólo, cuando el dolor se vuelve caricia
y la caricia, un dolor progresista.
Una hermosa noche, un hermoso día
los ángeles están cantando, se acercan duros días
las mañanas amanecen nubladas, las estrellas aparecen en el día
tinieblas son más tinieblas, pesadillas son más pesadillas,
pero ahí esta tú, el hombre, el dueño de una cofradía
el caballero de la nocturna frialdad, de la activa luz del día
que no decae, que se mueve en la absoluta valentía.
Palabra_Muerta
Las cabezas rodarán, por un camino conocido por infernal
los secretos se oirán, por todo aquel que desee escuchar
los lamentos serán insoportables, se sentirá decir ¡sangre, sangre!
caminaran innumerables sombras, vomitarán crueles torvas
por los cielos navegarán alas de acero, podridas por el deseo
desoladas por el sentimiento.
Caminos despoblados, por un silencio eterno
calles envenenadas, aquel dilema se hará un estreno
dualidades de misticismo, luminosidad y oscurismo
realidad y fantasía terrenal, crueldad y bendiciones en el mar.
Pero el hombre ahí estará, latente, estable y fuerte
el hombre no sabe echarse atrás, sólo adelantar y adelantar
tratar de llegar más allá, aunque tema, aunque cueste
aunque la debilidad se haga mortal, los implementos están, las circunstancias se dan,
los utensilios son su armamento, su fé es su firmamento
su seguridad un complemento, su caminar ego y solo ego.
El señor de la noche se ilumina cuando todo en su lugar está,
cuando la maleza es cortada y la vegetación bien plantada
cuando las aves cantan y los ríos sonrisas resbalan
cuando el día se hace noche y la noche se hace día
tan sólo, cuando el dolor se vuelve caricia
y la caricia, un dolor progresista.
Una hermosa noche, un hermoso día
los ángeles están cantando, se acercan duros días
las mañanas amanecen nubladas, las estrellas aparecen en el día
tinieblas son más tinieblas, pesadillas son más pesadillas,
pero ahí esta tú, el hombre, el dueño de una cofradía
el caballero de la nocturna frialdad, de la activa luz del día
que no decae, que se mueve en la absoluta valentía.
Palabra_Muerta