En sus ojos me veo grande, valiente, vasto, seguro y lleno de total fuerza.
Pero lo que no puedo decirle, es que a veces no lo se todo y siento un miedo terrible por no ser lo que sus ojos ven de mi.
Solo confío en mi tacto al tomarnos de la mano.
Solo sonrió y me dejó ir en la calma.