Birbiloke
Poeta adicto al portal
No entiendo porqué me miran tanto abajo, si solo voy en chándal. No voy de traje, ni planchados los pantalones a rayas.
Odio la plancha, pero me gusta verlos niquelados, como water una patena y en mi silencio interno decirme, nunca seré como vosotros. Ná de ná, vulgar y simple, como soy.
Cada vez que meto la mano al bolsillo y saco el paquete, parece que estén pidiendo uno. Y siempre invito, uno, dos o ninguno, los que quieran, todos seguidos.
Pero claro ella no se atreve, tiene el marido que la observa.
Ella no fuma y el no va a los bares. Pero el fuma que lo he visto, ( a escondidas )...siempre acompañado, para no sentirse culpable de sentirla en la boca. Pero por la boca muere el pez, sin boca, fuera del agua.
Tarde o temprano se enterará y lo pondrá donde se merece, de patitas la calle, por represor, algo que llevarse a boca... su último recuerdo, sacándola del bolsillo, su gran amor prohibido.
¿ Lo que no entiendo...por qué...cada vez que fuma, se pone en cuclillas ?
¿ Será, para que no le vea la cabeza que fuma ?
A veces escupe, como si hubiera comido ajo, con una tos en la garganta que le ahoga.
¡ Fuma ! ¡ Fuma, y verás !
Pero...¡ Ay!...el placer del cigarrillo, que vicioso es.
Y mi tic nervioso, si mi observan, un tembleque entra dentro y fuera, fuera dentro, por dentro fuera, esperando que saque la mano del bolsillo, invintandoles a fumar.
Odio la plancha, pero me gusta verlos niquelados, como water una patena y en mi silencio interno decirme, nunca seré como vosotros. Ná de ná, vulgar y simple, como soy.
Cada vez que meto la mano al bolsillo y saco el paquete, parece que estén pidiendo uno. Y siempre invito, uno, dos o ninguno, los que quieran, todos seguidos.
Pero claro ella no se atreve, tiene el marido que la observa.
Ella no fuma y el no va a los bares. Pero el fuma que lo he visto, ( a escondidas )...siempre acompañado, para no sentirse culpable de sentirla en la boca. Pero por la boca muere el pez, sin boca, fuera del agua.
Tarde o temprano se enterará y lo pondrá donde se merece, de patitas la calle, por represor, algo que llevarse a boca... su último recuerdo, sacándola del bolsillo, su gran amor prohibido.
¿ Lo que no entiendo...por qué...cada vez que fuma, se pone en cuclillas ?
¿ Será, para que no le vea la cabeza que fuma ?
A veces escupe, como si hubiera comido ajo, con una tos en la garganta que le ahoga.
¡ Fuma ! ¡ Fuma, y verás !
Pero...¡ Ay!...el placer del cigarrillo, que vicioso es.
Y mi tic nervioso, si mi observan, un tembleque entra dentro y fuera, fuera dentro, por dentro fuera, esperando que saque la mano del bolsillo, invintandoles a fumar.