rodrigotoro
Poeta adicto al portal
5ta parte: Homo sum: humani nihil a me alienum puto
.
Frente al caballero templario y su escudero una criatura enorme, de unos cuatro metros de altura y poderosas fauces que recordaba un centauro surgió de súbito. Su cabeza era la de un tiburón blanco, provisto de varias hileras de dientes aguzados; las pezuñas de las patas remataban en garras como las de un tigre; unos brazos cortos y fuertes colgaban de su tórax levemente desnivelado revelando una sifosis dorsal severa.
Un intenso olor a carne descompuesta brotaba de aquél ser.
En baja voz Sir Jop le habló a su compañero
-¡tranquilo Elmenor, no te muevas! Este horrible engendro es el demonio de los pantanos. Es ciego, y sólo nos puede rastrear por medio del oído...
-¡descuide Sir Jop, yo me encargo!-y contra los deseos de su mentor Elmenor extrajo el arco desde su mochila de cuero y tensó la cuerda. Pero al hacerlo el ruido de las alas de luciérnaga que antes sintiese el muchacho en su mente se generalizó por todos lados. Al sentir aquél nítido rastro sonoro el horripilante monstruo extrajo una vez más una de las corridas de dientes desde su hocico y lo arrojó contra Elmenor Sir Jop tuvo que correr y solo por fracción de segundos alcanzó a cubrirle con su escudo. Al estrellarse contra la metálica coraza aquél mortal boomerang regresó justo a las manos de su dueño el nerviosismo hizo que el arco se le escapara de las manos.
Pero ya era tarde. El monstruo había olido el sudor frío que genera el miedo en la dermis. Arrancando una gruesa rama del árbol inmediatamente contiguo a su posición enfrentó a los caballeros. Elmenor desenfundó también. Se separaron para rodear al esperpento; de un poderoso revés impactó el escudo de Sir Jop rompiéndoselo. La fuerza tumbo de espaldas al caballero. Elmenor aprovecho de asestarle un corte en una de sus patas traseras: una sangre nauseabunda y negra comenzó a brotar a borbotones. Extrayendo su Boomerang de dientes y girando sobre su cintura se lo tiró a quemarropa al valiente escudero. sólo por medio de un rápido reflejo éste logro evitar ser cortado a la mitad.
Los caballeros continuaron peleando. La transpiración mojaba sus manos y las cachas de las espadas; las piernas largas del monstruo le daban mucha movilidad y relativa ventaja sobre los hombres; otra vez aquél boomerang voló por los aires: y esta vez cortó ligeramente el hombro de Elmenor. Herido cayó al suelo. Sir Jop cargó para distraer la atención de la criatura y darle tiempo a su escudero de incorporarse, Pero al acercarse el centauro le pateó con sus poderosísimas extremidades posteriores quebrándole la espada y tumbándolo .
Algo mareado Sir Jop vio como aquélla bestia se paraba en dos patas y se disponía a aplastarle cuando una taza de cristal se estrelló contra el cráneo del animal. Confundido, el Centauro detuvo su ataque una lluvia de proyectiles de ídem características cayeron sobre el monstruo impactándole violentamente. asustado y herido escapo chillando
Frente a ellos un hombre de mediana estatura, rostro risueño y sobre cuyas palmas extendidas un sinfín de tazas de cristal revoloteaban, les miraba con afable y honesta empatía...
- .¡de pie Caballeros, tenéis una misión que cumplir...!
-¿Quién sois viajero, para saber a quién debo la gratitud de salvarnos?´
-me dicen Francisco Mejía; soy el amo de las tazas de café .y un amigo de Agua.
-¡pues muchas gracias Francisco: esa cosa casi nos mata!
-Elmenor habla con discernimiento viajero: estamos en deuda contigo. Claro que ahora mis armas están destruidas...
- pero no debes apurarte Templario: incluso Hugo de Payens tuvo días malos venga, que la hora de tomar café ha llegado .-y como movidas por manos invisibles tres tazas de las docenas del enjambre que revoloteaba en el aire se llenaron de un humeante y aromático café de grano.
Sir Jop y Elmenor, cuya herida en el hombro cicatrizaba aceleradamente por la acción de otro contingente de danzantes tazas, se dejaron seducir por aquella verdadera sinfonía al sentido del olfato.
se sentaron en círculo y bebieron del contenido de esas tazas que desafiaban la gravedad y toda lógica ..
Frente al caballero templario y su escudero una criatura enorme, de unos cuatro metros de altura y poderosas fauces que recordaba un centauro surgió de súbito. Su cabeza era la de un tiburón blanco, provisto de varias hileras de dientes aguzados; las pezuñas de las patas remataban en garras como las de un tigre; unos brazos cortos y fuertes colgaban de su tórax levemente desnivelado revelando una sifosis dorsal severa.
Un intenso olor a carne descompuesta brotaba de aquél ser.
En baja voz Sir Jop le habló a su compañero
-¡tranquilo Elmenor, no te muevas! Este horrible engendro es el demonio de los pantanos. Es ciego, y sólo nos puede rastrear por medio del oído...
-¡descuide Sir Jop, yo me encargo!-y contra los deseos de su mentor Elmenor extrajo el arco desde su mochila de cuero y tensó la cuerda. Pero al hacerlo el ruido de las alas de luciérnaga que antes sintiese el muchacho en su mente se generalizó por todos lados. Al sentir aquél nítido rastro sonoro el horripilante monstruo extrajo una vez más una de las corridas de dientes desde su hocico y lo arrojó contra Elmenor Sir Jop tuvo que correr y solo por fracción de segundos alcanzó a cubrirle con su escudo. Al estrellarse contra la metálica coraza aquél mortal boomerang regresó justo a las manos de su dueño el nerviosismo hizo que el arco se le escapara de las manos.
Pero ya era tarde. El monstruo había olido el sudor frío que genera el miedo en la dermis. Arrancando una gruesa rama del árbol inmediatamente contiguo a su posición enfrentó a los caballeros. Elmenor desenfundó también. Se separaron para rodear al esperpento; de un poderoso revés impactó el escudo de Sir Jop rompiéndoselo. La fuerza tumbo de espaldas al caballero. Elmenor aprovecho de asestarle un corte en una de sus patas traseras: una sangre nauseabunda y negra comenzó a brotar a borbotones. Extrayendo su Boomerang de dientes y girando sobre su cintura se lo tiró a quemarropa al valiente escudero. sólo por medio de un rápido reflejo éste logro evitar ser cortado a la mitad.
Los caballeros continuaron peleando. La transpiración mojaba sus manos y las cachas de las espadas; las piernas largas del monstruo le daban mucha movilidad y relativa ventaja sobre los hombres; otra vez aquél boomerang voló por los aires: y esta vez cortó ligeramente el hombro de Elmenor. Herido cayó al suelo. Sir Jop cargó para distraer la atención de la criatura y darle tiempo a su escudero de incorporarse, Pero al acercarse el centauro le pateó con sus poderosísimas extremidades posteriores quebrándole la espada y tumbándolo .
Algo mareado Sir Jop vio como aquélla bestia se paraba en dos patas y se disponía a aplastarle cuando una taza de cristal se estrelló contra el cráneo del animal. Confundido, el Centauro detuvo su ataque una lluvia de proyectiles de ídem características cayeron sobre el monstruo impactándole violentamente. asustado y herido escapo chillando
Frente a ellos un hombre de mediana estatura, rostro risueño y sobre cuyas palmas extendidas un sinfín de tazas de cristal revoloteaban, les miraba con afable y honesta empatía...
- .¡de pie Caballeros, tenéis una misión que cumplir...!
-¿Quién sois viajero, para saber a quién debo la gratitud de salvarnos?´
-me dicen Francisco Mejía; soy el amo de las tazas de café .y un amigo de Agua.
-¡pues muchas gracias Francisco: esa cosa casi nos mata!
-Elmenor habla con discernimiento viajero: estamos en deuda contigo. Claro que ahora mis armas están destruidas...
- pero no debes apurarte Templario: incluso Hugo de Payens tuvo días malos venga, que la hora de tomar café ha llegado .-y como movidas por manos invisibles tres tazas de las docenas del enjambre que revoloteaba en el aire se llenaron de un humeante y aromático café de grano.
Sir Jop y Elmenor, cuya herida en el hombro cicatrizaba aceleradamente por la acción de otro contingente de danzantes tazas, se dejaron seducir por aquella verdadera sinfonía al sentido del olfato.
se sentaron en círculo y bebieron del contenido de esas tazas que desafiaban la gravedad y toda lógica ..