Burgense55
Poeta recién llegado
Partí con la luz crepuscular,
cuando el día empezaba a agonizar,
con la carga del tiempo y la edad,
dispuesto a volver hacia atrás
para al niño que fui, intentar hallar.
Caminé largo, sin prisa, sin hablar,
y a los árboles viejos pedí la verdad,
pero mudos, me dieron su soledad.
Fui a las piedras antiguas a preguntar,
y solo el frío silencio quiso contestar.
Al cielo azul lancé mi pesar,
mas también él prefirió callar.
Quise conmigo mismo dialogar,
y fue el eco mi único azar.
Me senté junto al pecho, a escuchar,
y lloré mi antigua soledad.
Salí con la luz crepuscular,
cuando el día se iba a apagar,
una infancia remota a buscar…
pero hallé tan solo el ancho mar.
cuando el día empezaba a agonizar,
con la carga del tiempo y la edad,
dispuesto a volver hacia atrás
para al niño que fui, intentar hallar.
Caminé largo, sin prisa, sin hablar,
y a los árboles viejos pedí la verdad,
pero mudos, me dieron su soledad.
Fui a las piedras antiguas a preguntar,
y solo el frío silencio quiso contestar.
Al cielo azul lancé mi pesar,
mas también él prefirió callar.
Quise conmigo mismo dialogar,
y fue el eco mi único azar.
Me senté junto al pecho, a escuchar,
y lloré mi antigua soledad.
Salí con la luz crepuscular,
cuando el día se iba a apagar,
una infancia remota a buscar…
pero hallé tan solo el ancho mar.