poetaindagador
Poeta recién llegado
Brota la primavera lentamente
trae el verde, amarillo, y rojo,
los colores de la vida.
Naturaleza muerta,
Divinidad eterna,
no quedan huellas de lo que pasó.
La melodía estival se oye a lo lejos.
Día claro, sin nubes, atraviesa
el tiempo que contamos.
La espera desespera
hasta que llega el final,
y después viene otra más,
una espera renovada, perenne.
No llueven lágrimas de acero,
ni se derrumban edificios de cartón,
pero me siento caído porque no te tengo a vos.
No se puede evitar volver a pasar
por esos recuerdos preciados mientras
explayo mi adentro para afuera.
Cuanto cansa desear, la pasión se apaga
con el paso del tiempo inevitable.
El amor se opaca por la distancia,
monstruo temible con ansia temporal.
Las blancas magnolias, las que regalaron su aroma,
se están marchitando. Su cuerpo se vuelve marrón,
se desnudan lentamente, y pierden olor.
La noche llega, oscura y ajena, trae consigo
calidad de vida misteriosa.
Creatividad corpórea y mental.
Ideas nacen en la mente y mueren en el corazón.
Los sentimientos te abrazan fuerte y asfixian la razón.
Respiro profundo, y dejo que el aire de la ciudad
llene mis pulmones de vida urbana.
Los cables de luz electrizantes, los autos que respiran y hablan.
Los aviones y helicópteros vuelan por el cielo, como pájaros,
pero sin sentimiento. Las alarmas y sirenas que destruyen el silencio.
Suena el teléfono y lo atiendo, se me acabó el tiempo.
trae el verde, amarillo, y rojo,
los colores de la vida.
Naturaleza muerta,
Divinidad eterna,
no quedan huellas de lo que pasó.
La melodía estival se oye a lo lejos.
Día claro, sin nubes, atraviesa
el tiempo que contamos.
La espera desespera
hasta que llega el final,
y después viene otra más,
una espera renovada, perenne.
No llueven lágrimas de acero,
ni se derrumban edificios de cartón,
pero me siento caído porque no te tengo a vos.
No se puede evitar volver a pasar
por esos recuerdos preciados mientras
explayo mi adentro para afuera.
Cuanto cansa desear, la pasión se apaga
con el paso del tiempo inevitable.
El amor se opaca por la distancia,
monstruo temible con ansia temporal.
Las blancas magnolias, las que regalaron su aroma,
se están marchitando. Su cuerpo se vuelve marrón,
se desnudan lentamente, y pierden olor.
La noche llega, oscura y ajena, trae consigo
calidad de vida misteriosa.
Creatividad corpórea y mental.
Ideas nacen en la mente y mueren en el corazón.
Los sentimientos te abrazan fuerte y asfixian la razón.
Respiro profundo, y dejo que el aire de la ciudad
llene mis pulmones de vida urbana.
Los cables de luz electrizantes, los autos que respiran y hablan.
Los aviones y helicópteros vuelan por el cielo, como pájaros,
pero sin sentimiento. Las alarmas y sirenas que destruyen el silencio.
Suena el teléfono y lo atiendo, se me acabó el tiempo.