BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy, en este instante, momento inapelable,
donde cometo el pan difuso y el fragmento impermeable,
el queso recóndito, la fundición del desprecio, sí.
Ahora, cuando los resplandores atraen más cenizas,
las hélices transforman su vulnerable orquestina,
tránsito de luces sobre el armonioso paquidermo sin dermis
de un caserón oblicuo. Sí, lluvia fría, gélida, que aplaque
los nervios, y los consuma, tazón de sopas, ropas autónomas.
Percibidas recepciones del claustro terrible. Estas y otras
hazañas en la historia, reticentes, donde se absuelven
monedas antiguas, antiquísimas, febles débiles consumaciones
de esporas derruidas. Como en un túnel febril, veo ahora
tu cintura esparcida entre los maniquís, pájaro redondo y confuso,
donde se estrellan
los alfileres de dios mientras existes-.
©
donde cometo el pan difuso y el fragmento impermeable,
el queso recóndito, la fundición del desprecio, sí.
Ahora, cuando los resplandores atraen más cenizas,
las hélices transforman su vulnerable orquestina,
tránsito de luces sobre el armonioso paquidermo sin dermis
de un caserón oblicuo. Sí, lluvia fría, gélida, que aplaque
los nervios, y los consuma, tazón de sopas, ropas autónomas.
Percibidas recepciones del claustro terrible. Estas y otras
hazañas en la historia, reticentes, donde se absuelven
monedas antiguas, antiquísimas, febles débiles consumaciones
de esporas derruidas. Como en un túnel febril, veo ahora
tu cintura esparcida entre los maniquís, pájaro redondo y confuso,
donde se estrellan
los alfileres de dios mientras existes-.
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