librampiro
Poeta fiel al portal
[center:3e0a064f82]Bodegón
Tu cuerpo es el conjunto
de lo frutos más dulces
del árbol de la vida.
Si los cabellos fuesen plátanos,
un racimo cuelga desde tu cabeza.
Plátanos dulces y delgados.
Tus ojos, verdes uvas,
manantial de un vino seco
que es tu amargo llanto.
Tus mejillas son tiernos duraznos
y cuando sonríes, vierten de ellos
el néctar más dulce que he probado.
Tus labios son de fresa,
exquisito postre tus besos,
con tu lengua de cereza.
Tus pechos son mangos maduros,
llenos de su pulpa deliciosa,
aún firmes, delicados y algo duros.
Si los melones fueran lisos,
dos melones serían tus glúteos
que siempre de forma suave acaricio.
¿Para que hablar de tu piña, tu papaya;
el hermoso bodegón de tu cuerpo
y su arte, cuando me muero de hambre?
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Tu cuerpo es el conjunto
de lo frutos más dulces
del árbol de la vida.
Si los cabellos fuesen plátanos,
un racimo cuelga desde tu cabeza.
Plátanos dulces y delgados.
Tus ojos, verdes uvas,
manantial de un vino seco
que es tu amargo llanto.
Tus mejillas son tiernos duraznos
y cuando sonríes, vierten de ellos
el néctar más dulce que he probado.
Tus labios son de fresa,
exquisito postre tus besos,
con tu lengua de cereza.
Tus pechos son mangos maduros,
llenos de su pulpa deliciosa,
aún firmes, delicados y algo duros.
Si los melones fueran lisos,
dos melones serían tus glúteos
que siempre de forma suave acaricio.
¿Para que hablar de tu piña, tu papaya;
el hermoso bodegón de tu cuerpo
y su arte, cuando me muero de hambre?