Todas las cosas
deben ser escritas.
No dejar ni el más leve
vestigio de olvido.
Un plasmar cotidiano
de los hechos concretos,
de las ideas que nacen
y mueren como héroes
anónimos y liberados.
De los más viles deseos
hasta las razones más
elocuentes y cuerdas.
Del fragor inaudito
de las pasiones
hasta los más gélidos
desprecios misántropos.
El devenir del loco mundo
y las austeras apariencias
hasta lo inexplicable.
Los besos en la frente
y las bendiciones
hasta los desafíos
de la carne.
También el ceder
al instinto
sin necesidad de pudor.
El poder y el querer
los desvelos de una
existencia que obliga.
Las maneras humanas
de ser aceptado
en el seno de la tribu.
Todas las formas de escape
las alucinaciones
provocadas e inéditas.
La fuerza brutal del músculo
y la cálida sangre acelerada
hasta la impávida postura
de los sentidos vacíos.
La cruel decepción
del amor que ha muerto
y el placer de la conquista.
deben ser escritas.
No dejar ni el más leve
vestigio de olvido.
Un plasmar cotidiano
de los hechos concretos,
de las ideas que nacen
y mueren como héroes
anónimos y liberados.
De los más viles deseos
hasta las razones más
elocuentes y cuerdas.
Del fragor inaudito
de las pasiones
hasta los más gélidos
desprecios misántropos.
El devenir del loco mundo
y las austeras apariencias
hasta lo inexplicable.
Los besos en la frente
y las bendiciones
hasta los desafíos
de la carne.
También el ceder
al instinto
sin necesidad de pudor.
El poder y el querer
los desvelos de una
existencia que obliga.
Las maneras humanas
de ser aceptado
en el seno de la tribu.
Todas las formas de escape
las alucinaciones
provocadas e inéditas.
La fuerza brutal del músculo
y la cálida sangre acelerada
hasta la impávida postura
de los sentidos vacíos.
La cruel decepción
del amor que ha muerto
y el placer de la conquista.