Astor
Poeta recién llegado
Bestias en celo sin dientes ni uñas, bestias que se alimentan de carne con miradas prohibidas.
Refugiados en la distancia del tiempo, en el mudo presente, se miran con ganas de tocarse en la mente; son imágenes congeladas a punto de besarse, son como la noche oscura, desesperada por los destellos de luciérnagas dormidas.
Caminan como jaguares en la selva, y son corderos esperando devorarse lentamente, son viejas tierras áridas y frías, mirando fijamente al cielo en busca del calor y la lluvia; animales a la espera de que laman sus heridas, animales provocados día a día, tras jaulas sin tejido ni rejas prohibitivas.
Corran y maten, busquen la carne que alimente la excitación de sus bocas, experimenten el goce de violar las normas divinas.
Son bestias y animales con exceso de deseo, destrocen sus ropas y beban de su sangre sabor lujuria y dulce veneno.
Refugiados en la distancia del tiempo, en el mudo presente, se miran con ganas de tocarse en la mente; son imágenes congeladas a punto de besarse, son como la noche oscura, desesperada por los destellos de luciérnagas dormidas.
Caminan como jaguares en la selva, y son corderos esperando devorarse lentamente, son viejas tierras áridas y frías, mirando fijamente al cielo en busca del calor y la lluvia; animales a la espera de que laman sus heridas, animales provocados día a día, tras jaulas sin tejido ni rejas prohibitivas.
Corran y maten, busquen la carne que alimente la excitación de sus bocas, experimenten el goce de violar las normas divinas.
Son bestias y animales con exceso de deseo, destrocen sus ropas y beban de su sangre sabor lujuria y dulce veneno.