Baila el tiempo en las escaleras rotas,
Los peldaños suben, hacia el rojo,
Siempre, hacia el dolorido
No hay bajada, hacia el azul,
hacia los ángeles de tímida sonrisa,
ellos se encuentran acomodados,
entre sus sueños y palabras vacías.
Y la música cesó.... y con ella el verbo
Sólo la sangre ardiente, derramada,
No hay manos, no hay dedos...
Las uñas ya fueron arrancadas en las aristas de las almas.
Ojos! Ojos rojos y ciegos, casi huecos,
Entramos...Ay! en la certeza de la locura,
Tambores, y risas sin dientes
Hacia el rojo, arrojados, abandonados
En las fuentes aniquiladoras de vida.
Los peldaños suben, hacia el rojo,
Siempre, hacia el dolorido
No hay bajada, hacia el azul,
hacia los ángeles de tímida sonrisa,
ellos se encuentran acomodados,
entre sus sueños y palabras vacías.
Y la música cesó.... y con ella el verbo
Sólo la sangre ardiente, derramada,
No hay manos, no hay dedos...
Las uñas ya fueron arrancadas en las aristas de las almas.
Ojos! Ojos rojos y ciegos, casi huecos,
Entramos...Ay! en la certeza de la locura,
Tambores, y risas sin dientes
Hacia el rojo, arrojados, abandonados
En las fuentes aniquiladoras de vida.