Calimero
Poeta recién llegado
... gordinflón melífluo lepanto estacionado
en la parafina al lado de la pétrida revolución
microespaciointestinal escherichia coli cápside
protéica estupidez renegando ámbares espigados
entre resonancias magenéticas y pechos de cenefas
entre serpientes acorazadas de jazmin pituitario
ahí entra la razón por su tobillo
y muerde con delicada entereza sus pelillos al agua
entre la espuma de un mar embravuconado
de misericordiosas petulancias y otras cuestiones
que no dicen los libros de la historia antinatural
del chocopetrículo javinizando bermejas ilustraciones
por el pasillo
y el grito sofócles sirve más que la razón platónica
para convocar a Julio a la mesa fría del silencio
retorcido entre tres horas o poco más de sueño
es como decir ven a revolucionar los ministerios
con jabón y leche en pompas sanscristanilizadas
por los energúmenos del microscopio
que se sienten algo más descerebrados
cuando aplaudibles mentes escolares
con bolsitas de pez espada y bastiones
recitan veneradas palomas de sal por los lavabos
entre esos breves cerrojos que todo lo alimentan
porque la vida creció entre la mesa y el grifo
de frente a la estufa
exactamente a treinta y siete grados centígrados de freír
sus cojones de margarinas y otras enquencles razones
de mermelada
pero si no hubiera venido Cesar a cantar un ave puesto
y sujetar la cabecera del huevo meridional
a punto ya de dormirse
no hubiera escuchado la tristeza del baciolo
en sus cuencas evanescentres de martirio
y es por eso que se negaba
a colocar sus riñones en el autoclave
esperando evaporizar la rierada porque
la materia es energía que se santifica en monumentos
que el pápa le hizo a la mámma
un día caluroso de mariposas centrífugas
en campos de miel en polvo y lagartijas
reponiendo embrionarias canciones sobre un virus
y su incapacidad para ponerte cachón dos
y tres meando la boca del chicle malcriado
que decidió no decidir nada posible aquel día
que no fuera nada posible otro cualquier imposible día
desapenado a la pasta de dientes
y silbando romeritos y cantos de la puebla
por todos los rincones
de exactamente una micra en casillas hechas a ciencia
y coeficiente inelectable mente más o menos
cero a la redonda jugando a la pelota
pues bien está la cuestión diridinamitada
en esta pezuña de carne ventricular
que ahora segura in mueve su estómago
al tiempo que fagocita cualquier intento
de telegolear a los bicos bola
para que ayuden a Hedurado a volcar la mesa
sobre los pies de la acera muy cerca de la churrería
donde el chocolate se relame las bolsas de tila
sanscritas a la taza con forma de dedo meñique
y es todo lo que una peonza pude rendir nada más
que recaudos al pez espada
circunstanciado al gordofrenéticoautoclavado
despotrialmado por la bacteriolometría...
en la parafina al lado de la pétrida revolución
microespaciointestinal escherichia coli cápside
protéica estupidez renegando ámbares espigados
entre resonancias magenéticas y pechos de cenefas
entre serpientes acorazadas de jazmin pituitario
ahí entra la razón por su tobillo
y muerde con delicada entereza sus pelillos al agua
entre la espuma de un mar embravuconado
de misericordiosas petulancias y otras cuestiones
que no dicen los libros de la historia antinatural
del chocopetrículo javinizando bermejas ilustraciones
por el pasillo
y el grito sofócles sirve más que la razón platónica
para convocar a Julio a la mesa fría del silencio
retorcido entre tres horas o poco más de sueño
es como decir ven a revolucionar los ministerios
con jabón y leche en pompas sanscristanilizadas
por los energúmenos del microscopio
que se sienten algo más descerebrados
cuando aplaudibles mentes escolares
con bolsitas de pez espada y bastiones
recitan veneradas palomas de sal por los lavabos
entre esos breves cerrojos que todo lo alimentan
porque la vida creció entre la mesa y el grifo
de frente a la estufa
exactamente a treinta y siete grados centígrados de freír
sus cojones de margarinas y otras enquencles razones
de mermelada
pero si no hubiera venido Cesar a cantar un ave puesto
y sujetar la cabecera del huevo meridional
a punto ya de dormirse
no hubiera escuchado la tristeza del baciolo
en sus cuencas evanescentres de martirio
y es por eso que se negaba
a colocar sus riñones en el autoclave
esperando evaporizar la rierada porque
la materia es energía que se santifica en monumentos
que el pápa le hizo a la mámma
un día caluroso de mariposas centrífugas
en campos de miel en polvo y lagartijas
reponiendo embrionarias canciones sobre un virus
y su incapacidad para ponerte cachón dos
y tres meando la boca del chicle malcriado
que decidió no decidir nada posible aquel día
que no fuera nada posible otro cualquier imposible día
desapenado a la pasta de dientes
y silbando romeritos y cantos de la puebla
por todos los rincones
de exactamente una micra en casillas hechas a ciencia
y coeficiente inelectable mente más o menos
cero a la redonda jugando a la pelota
pues bien está la cuestión diridinamitada
en esta pezuña de carne ventricular
que ahora segura in mueve su estómago
al tiempo que fagocita cualquier intento
de telegolear a los bicos bola
para que ayuden a Hedurado a volcar la mesa
sobre los pies de la acera muy cerca de la churrería
donde el chocolate se relame las bolsas de tila
sanscritas a la taza con forma de dedo meñique
y es todo lo que una peonza pude rendir nada más
que recaudos al pez espada
circunstanciado al gordofrenéticoautoclavado
despotrialmado por la bacteriolometría...